<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Evelyn Zerpa, Author at AWASQA</title>
	<atom:link href="https://awasqa.org/author/evezerpa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://awasqa.org/author/evezerpa/</link>
	<description>Una red de comunicaciones internacional.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 18 May 2025 23:29:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>
	<item>
		<title>La voz de Ckuri. La revitalización de la lengua kunza en la puna salteña</title>
		<link>https://awasqa.org/la-voz-de-ckuri-la-revitalizacion-de-la-lengua-kunza-en-la-puna-saltena/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-voz-de-ckuri-la-revitalizacion-de-la-lengua-kunza-en-la-puna-saltena</link>
					<comments>https://awasqa.org/la-voz-de-ckuri-la-revitalizacion-de-la-lengua-kunza-en-la-puna-saltena/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Evelyn Zerpa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Apr 2025 21:58:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte y Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Decolonizando el Pensamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguas y Educación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://awasqa.org/?p=5308</guid>

					<description><![CDATA[Pactamos el encuentro en los días en que se estaba desarrollando un congreso de lingüística en la ciudad de Salta. Nuestros intereses eran comunes: asistir a las mesas de Glotopolítica y Sociolingüística, y a los contadísimos espacios de intercambio sobre el estudio de las lenguas indígenas del país. Queríamos observar si ellas son un tema [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Pactamos el encuentro en los días en que se estaba desarrollando un congreso de lingüística en la ciudad de Salta. Nuestros intereses eran comunes: asistir a las mesas de Glotopolítica y Sociolingüística, y a los contadísimos espacios de intercambio sobre el estudio de las lenguas indígenas del país. Queríamos observar si ellas son un tema que está en la agenda de las investigaciones y eventos académicos lingüísticos, luego de que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamara el período comprendido entre 2022 y 2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas del Mundo<sup data-fn="4b5bc4b9-2b01-42fa-a2b9-628b8b747ed3" class="fn"><a id="4b5bc4b9-2b01-42fa-a2b9-628b8b747ed3-link" href="#4b5bc4b9-2b01-42fa-a2b9-628b8b747ed3">1</a></sup>.</p>



<p>Iván Arjona Acoria, actualmente, es el <em>ckantal</em> (autoridad ancestral) de la Comunidad Originaria Rural Atacama de Raíces Andinas del Departamento de Los Andes, Salta, que pertenece a la Red del Pueblo-Nación Atacama. Además, hace dos décadas asumió el compromiso de investigar y cultivar la lengua de su pueblo, el kunza, que en español significa “lo nuestro”. Es por ello que aprovecha las actividades sobre estudios del lenguaje para indagar en las diversas propuestas metodológicas, las políticas lingüísticas que se impulsan a partir del trabajo con las lenguas indígenas, la intervención comunitaria y el perfil de los investigadores. Considera que se trata de espacios donde se puede obtener algunos saberes y herramientas, aunque también señala que es inevitable establecer comparaciones entre el posicionamiento y las estrategias que plantean los lingüistas, muchas veces externos a las comunidades de hablantes que investigan, y las formas de trabajo que propician quienes ejercen la educación comunitaria tradicional, como es su caso.</p>



<p>El impulso por rescatar y revitalizar la lengua del Pueblo Lickanantay<em> </em>o Atacama surge en 1980, inicialmente en Chile, como un modo de refutar a algunos lingüistas, folcloristas y antropólogos que declaraban la desaparición inminente del kunza, pues estaban convencidos de que ya no se hablaba con fluidez. Sin embargo, en el interior de las comunidades se sabía que no solo los integrantes más longevos salvaguardaban su lengua casi intacta en la memoria, sino que muchos conceptos propios predominaban en el uso cotidiano. Más que vestigios, los términos kunza continúan organizando la realidad del Pueblo Lickanantay y resguardan su cultura y espiritualidad más profundas, ya que constituyen su cartografía ancestral: ordenan el entorno natural con sus criaturas vivientes, designan a sus artesanías y actividades de trueque, nombran a sus divinidades, y los cantos ceremoniales mantienen vivos los ritos sagrados.</p>



<p>A fines de 1990 las comunidades atacameñas de los tres países por donde históricamente se extiende el territorio lickano crearon la Red del Pueblo-Nación Atacama, una organización indígena nuclear y autárquica que tiene la tarea de representar al pueblo ante los Estados-Nación. Sus cimientos yacen en un conjunto de prácticas ancestrales que hasta hoy continúan propiciando el encuentro entre las tornas (grupos sociofamiliares) alejadas y dispersas por la puna argentina y los desiertos de Chile y Bolivia. Por ejemplo, el <em>Talatur </em>(canto y baile ceremonial de la primavera) llama a asamblea entre tornas para organizar los turnos de uso del agua a nivel local. Por su parte, la celebración del <em>Muckar </em>(la conmemoración y el vínculo cósmico con los antepasados)<sup data-fn="13aec2bd-1c6c-49d0-8b34-96ef851768ed" class="fn"><a id="13aec2bd-1c6c-49d0-8b34-96ef851768ed-link" href="#13aec2bd-1c6c-49d0-8b34-96ef851768ed">2</a></sup>, las asambleas para establecer el calendario de trueques y las corridas de llamas y burros son reuniones más grandes que congregan a las autoridades y otros integrantes de las comunidades independientemente del país en el que residen.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="CKOICKOTA (Voces) 8 Talatur con Josefa Cruz Carral &#x1f4a6; &#x1f399;" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/FOuJ-Dz-p_Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><br><em>Josefa Cruz Carral hace referencia al Talatur.</em> Source: Ckunsa Ttulva.</p>



<p>La Red del Pueblo-Nación Atacama simboliza la confraternidad del pueblo lickano y esgrime su legitimidad sobre estos pilares: el territorio en común, la historia y la lengua que también dibuja mapas. Inicialmente, con su creación, las comunidades buscaron sostener sus vínculos culturales y “comerciales” milenarios a pesar de las restricciones fronterizas que impedían el libre tránsito de un país a otro. Luego, la organización amplió el abanico de sus intereses y comenzó a acompañar e intervenir en las luchas que sus integrantes llevaban a cabo en sus lugares de pertenencia. De este modo, para las comunidades que no son reconocidas por sus jurisdicciones y, en consecuencia, su patrimonio se encuentra en una situación de vulnerabilidad, como ocurre en la provincia de Salta, esta organización no solo garantiza la representatividad política sino que también significa un abrazo seguro y un asidero en donde construir colectivamente.</p>



<p>En el marco de las acciones de la Red del Pueblo-Nación Atacama, el trabajo de revitalización del kunza es parte de su reivindicación identitaria y de los procesos de descolonización del pueblo. Se trata de una forma de honrar la memoria de los antepasados que resistieron con valentía la violencia de la colonización y sus secuelas en el tiempo, porque los frutos que van surgiendo de las investigaciones regresan a las comunidades para seguir cultivando la lengua en las generaciones nuevas. Además, junto a este deber está el anhelo de devolver a la naturaleza la voz de Ckuri (Viento Gran Espíritu) para restaurar el equilibrio y la armonía que entraña el <em>Ckausatur Ckayahia</em> (Buen Vivir), porque restituir su lengua materna implica reparar el diálogo interrumpido de los integrantes coetáneos de las comunidades con sus antepasados y con la naturaleza viva que los cobija. Solo al restablecer esta comunicación, el pueblo lickano puede escarbar en su pasado para recuperar su historia y cosmovisión más hondas.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El legado de <em>Ckuri</em></strong></h2>



<p>Cuentan las y los mayores del Pueblo Atacama que su lengua es un regalo de <em>Ckuri</em>, transmitido a los seres humanos gracias a la acción mediadora de las y los <em>herabun </em>(educadoras y educadores de la cultura y la lengua)<em> </em>y <em>Ckonick </em>(personas sabias de la espiritualidad lickana). Su origen determina su sustancialidad, pues en el kunza resuena la voz carrasposa del viento junto a otros sonidos particulares de la naturaleza. Investigadores como Francisco San Román (1890) y Aníbal Echeverría y Reyes (1966) sostienen que sus sonidos guturales difíciles de pronunciar imitan el contexto circundante que se caracteriza por su hostilidad. En contrapartida, los ancianos creen que a través de su lengua habla la naturaleza y sus rasgos son propios de la historia de su nacimiento, ya que en cada palabra se activan los trazos de su genealogía: la leña seca cortada, el viento en el <em>Macon </em>(cordón montañoso), el canto de las sirenas en los manantiales, etc.</p>



<p>Hay quienes sostienen que el kunza no muestra similitudes con otras lenguas del entorno próximo, como el quechua, el aymara y otras desaparecidas que las comunidades atacameñas también hablaban. Por ejemplo, según Julio Vilte Vilte, esto se debe a que el kunza pertenece a la familia macro-chibcha y subfamilia paezano, proveniente de la región amazónica de Colombia y Ecuador. El autor se basa en la historia germinal del pueblo para explicar esta filiación lingüística. La leyenda dice que hubo una época en que dos culturas, una venida del Amazonas, y la otra, del Altiplano, llevaban mucho tiempo en conflicto, hasta que un día acordaron una reunión en <em>Laratchi</em> para menguar las discordias. Como símbolo de paz e integración, intercambiaron dos tipos de cerámicas: una, de un rojo pulido (<em>lar o lari)</em>, y la otra, de un negro brillante (<em>atchi). </em>Finalmente, la unión entre estas dos corrientes dio origen a la cultura lickana, aunque se piensa que hay otra vertiente que se desconoce.</p>



<p>El relato del origen del bagaje atacameño remite a la influencia de tres herencias, por lo que afirmar que el kunza se inscribe únicamente en el árbol de lenguas amazónicas presenta inconvenientes. En oposición a esta línea, hay educadoras y educadores tradicionales que, salvaguardando la singularidad del kunza en tanto consideran que es una lengua aislada, llevan a cabo estudios comparativos con las lenguas andinas para determinar algunas características “tipológicas” comunes. De esta forma, encuentran que, al igual que la mayoría de las lenguas vecinas, el kunza es polisintético<sup data-fn="6498ad59-4c3e-41e0-bc59-e3ab48700165" class="fn"><a id="6498ad59-4c3e-41e0-bc59-e3ab48700165-link" href="#6498ad59-4c3e-41e0-bc59-e3ab48700165">3</a></sup>, ya que sus palabras se componen a partir de la suma de morfemas. A su vez, se trata de una lengua glotal, un rasgo fonológico que el aymara hereda a las lenguas andinas con excepción del quechua. Esta perspectiva toma en consideración los factores sociales e históricos que inciden en el desarrollo de una lengua, como por ejemplo el entorno donde se sitúa el grupo lickano, la libre circulación de las personas por los territorios ancestrales y el contacto continuo entre hablantes de distintas lenguas.</p>



<p>Las y los <em>herabun </em>que afirman que el kunza es una lengua aislada, más allá de que tiene elementos en común con las lenguas andinas próximas, trazan un paralelismo temporal con el puquina<sup data-fn="5525b8af-f3df-4ced-889c-476db433a09a" class="fn"><a id="5525b8af-f3df-4ced-889c-476db433a09a-link" href="#5525b8af-f3df-4ced-889c-476db433a09a">4</a></sup>, la lengua madre del pueblo Inca. El kunza tiene una antigüedad de más de 10000 mil años, lo cual supone que debió ser contemporáneo a las lenguas primigenias de las que hoy se conservan algunos rastros. A diferencia del puquina, él no tuvo la misma influencia y esplendor, porque sus comunidades de hablantes eran mucho más pequeñas y las zonas en donde se asentaban, la puna desértica de extensos salares a 4500 M s. n. m, incidieron en su reclusión. Paradójicamente, estas condiciones fueron las que permitieron su supervivencia en el tiempo.</p>



<p>La lengua camina entrelazada a la historia de las sociedades, por ello, rescatar a una conduce, al mismo tiempo, a desenmarañar los nudos oscuros de la otra. Así, al escuchar las palabras aspiradas y glotales del kunza, que generan una sensación de golpe, estamos, en realidad, ante una forma de perturbar el silencio que presenta la visión del mundo de una de las culturas pervivientes más antiguas de Latinoamérica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vericuetos de la historia</strong></h2>



<p>En la época en que finalmente se definen los límites territoriales de lo que hoy se conoce como Argentina, hubo un proyecto político que buscaba establecer a Los Andes como una provincia más, en base a justificaciones geográficas y culturales. De este modo, el <em>Mapa General</em> de 1910 muestra una jurisdicción que se extiende exclusivamente por la región puna de las actuales provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, tomando como centros a Susques, Pastos Grandes y Antofagasta de La Sierra. Si bien el proyecto fracasa<sup data-fn="36850634-348e-4c51-b5ca-07e315a2d86a" class="fn"><a id="36850634-348e-4c51-b5ca-07e315a2d86a-link" href="#36850634-348e-4c51-b5ca-07e315a2d86a">5</a></sup>, deja en evidencia tres cuestiones significativas: la particularidad geofísica de la zona en relación a otras del país y la arbitrariedad de las fronteras nacionales, ya que se trata de un intento de anexar políticamente a una región que guarda más semejanzas con el desierto chileno al otro lado de la Cordillera y la puna del sur de Bolivia. Por último, esboza el territorio nacional que el pueblo Lickanantay había ocupado desde tiempos que escapan a la memoria.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="575" height="541" src="https://awasqa.org/app/uploads/2025/03/Imagen-1n.png" alt="" class="wp-image-5309" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2025/03/Imagen-1n.png 575w, https://awasqa.org/app/uploads/2025/03/Imagen-1n-300x282.png 300w" sizes="(max-width: 575px) 100vw, 575px" /></figure>



<p>(Fuente: MDZ Online)</p>



<p>Como anticipamos en el apartado anterior, la rusticidad del kunza y otros datos arqueológicos revelan que la cultura atacameña tiene miles de años. Su perennidad y resistencia a los embates violentos de la historia se deben, en gran medida, al ambiente en que las comunidades despliegan su vida y a su forma de organización social. Ancestralmente el pueblo se establece en planicies de gran altura que se caracterizan por un clima seco y temperaturas extremas entre el frío y el calor abrasador. Las tornas, en general, conformadas por pocas familias, se sitúan cerca de una vega o manantial que les permite obtener agua para consumir y mantener sus cultivos. Estas fuentes hídricas son reducidas y por eso las comunidades se encuentran muy distantes entre sí. Los encuentros entre ellas se dan en ocasiones de festividades, ceremonias espirituales, asambleas de trueque, entre otras. Los caravaneros que recorren el territorio ofreciendo sus mercancías también asumen el rol de mensajeros entre los grupos dispersos.</p>



<p>Durante el proceso de expansión del Incanato, que inició en las últimas décadas del siglo XV en Argentina, el pueblo Lickanantay conservó la libertad para continuar con sus prácticas culturales, incluyendo el uso de su lengua. El imperio Inca integró políticamente a las comunidades y mantuvo vínculos comerciales con ellas. Para poder sostener estas relaciones, los atacameños aprendieron tanto el puquina, que se hablaba en la nobleza, como el quechua y el aymara. La coalición entre ambos fue tal que, en la época en que los españoles desembarcaron en el territorio, la sociedad lickana se encontraba en vías de convertirse en señoríos, porque comenzaron a construir <em>pucarás</em> (enclaves estratégicos militarizados), como Lasana, Turi y Quitor (en Chile), en las zonas que estaban bajo su responsabilidad, para hacer frente a conflictos con los demás pueblos sometidos que, para ese entonces, habían efectuado diversos intentos de sublevación.</p>



<p>La dominación española tuvo varias instancias que produjeron el debilitamiento del kunza hasta su reclusión en el entorno privado de las familias y, finalmente, su silenciamiento. Los colonizadores tenían el plan inicial de someter y evangelizar por medio del uso del español, pero este fracasó por la imposibilidad comunicativa con los nativos del suelo ocupado. Luego recurrieron al quechua y el aymara como lenguas francas, comenzando un proceso de alianzas estratégicas. Esta política lingüística tuvo lugar hasta finales del periodo de conquista, cuando Carlos III exigió el uso del español en las colonias a través de medidas coercitivas. En la región de Atacama se establecieron castigos tanto pecuniarios como físicos, al punto de que se cortaba la lengua a quienes se atrevían a hablar en kunza. La transgresión fue penalizada con violencia, mientras que los que adoptaron el cristianismo y su lengua fueron favorecidos con el acceso a actividades económicas y con altos puestos dentro de la sociedad indígena.</p>



<p>Las decisiones que se tomaron en el periodo de constitución del Estado argentino también atenuaron la voz kunza que empezaba nuevamente a resonar en la puna atacameña luego de permanecer enmudecida por mucho tiempo. En el afán por construir una República libre y soberana, se privilegia la promoción de una identidad cultural homogénea que, aunque proclamaba su autonomía, tenía como referente a Europa. Entonces se delega a las escuelas la tarea de hacer realidad este proyecto. De acuerdo con Teresa Artieda<sup data-fn="5bb93263-81a7-4005-980c-c7bdf79d86e5" class="fn"><a id="5bb93263-81a7-4005-980c-c7bdf79d86e5-link" href="#5bb93263-81a7-4005-980c-c7bdf79d86e5">6</a></sup>, en este periodo se sigue reproduciendo la escena pedagógica fundante de la colonia, ya que se continúa enseñando un solo sistema cultural y un modelo de escritura; se oficializa al español como lengua nacional; y se define un perfil de educador que no casualmente proviene del extranjero.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En Salta, el proceso de integración de las comunidades de la puna al Estado nacional argentino no se dio de la misma forma. Los grupos de la puna baja se adaptaron rápidamente a las instituciones y ordenanzas del gobierno. Pero en el caso de las familias de la “extrema puna” ese proceso fue más difícil y, muchas veces, implicó situaciones de coerción. Por ejemplo, las familias eran obligadas a punta de denuncias judiciales y la presencia de la policía o gendarmería a enviar a sus hijos a las instituciones católicas de educación primaria que, a su vez, eran hogares albergue. Esta modalidad apartaba a los niños de sus comunidades por periodos extensos de tiempo (hasta diez meses), ocasionando una disgregación entre ellos y sus culturas y lenguas maternas. En las escuelas se replicaban los mismos mecanismos de represión por hablar distinto y manifestar otras formas de entender la realidad, tal como evoca un testimonio recuperado por Iván Arjona Acoria:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>Dentro de las comunidades atacameñas, utilizábamos corrientemente palabras que provenían del kunza o del quechua. Pero para la escuela usar esas palabras era considerado hablar mal. Era visto como un lenguaje vulgar. Recuerdo que nosotros le decíamos ch’umpi al marrón. Entonces la maestra te pegaba o te tiraba de la oreja mientras te corregía diciéndote: «No se dice ch’umpi, se dice ¡MA-RRÓN!» (&#8230;) Esta forma de [represión] constante en el uso del lenguaje llevó a que uno se sintiese avergonzado de su propia lengua (2019: 139).</em></p>
</blockquote>



<p>En esa época, era recurrente la persecución y la penalización por practicar actividades y ceremonias que no eran reconocidas dentro del modelo cultural al que se aspiraba. Hasta fines de 1980, la ceremonia en homenaje a <em>Paata Hoyri </em>(Madre Tierra) estaba desprestigiada, tanto que las Fuerzas Armadas la consideraban como una práctica de contravención al orden público. La policía llegaba cuando las personas estaban reunidas convidando a la Madre Tierra y reprendía a todos. A causa de esto, las familias comenzaron a realizar sus ceremonias de manera clandestina por las noches y con las precauciones necesarias para evitar llamar la atención.</p>



<p>El servicio militar fue otra institución creada para sostener al Estado, el cual obligaba a los jóvenes a abandonar sus comunidades y a someterse a una pedagogía de disciplinamiento. La experiencia de la “colimba” o conscripción podía reafirmar el deseo de regreso al terruño, o bien lo contrario, generar un quiebre con la comunidad y la intención de residir en lugares distintos con otras formas de vida.</p>



<p>No menos importante, los proyectos infraestructurales que se desarrollaron en la puna o cercanas a ella también repercutieron en el debilitamiento del kunza. Por ejemplo, en 1921, el ingeniero norteamericano Richard Maury emprendió la construcción del ramal ferroviario C14, que pretendía atravesar la cordillera oriental desde Salta hasta el puerto de Antofagasta en el Pacífico. El desarrollo de esta obra produjo la migración de hombres y mujeres de distintas comunidades Atacama y Tastil que se sumaron al cuerpo de trabajadores y, consecuentemente, el español se convirtió en su lengua de comunicación cotidiana.</p>



<p>Actualmente, el pueblo Lickanantay se encuentra en la tarea de gestionar su reconocimiento legal en la provincia, ya que, al no estar contemplado a nivel jurisdiccional, es excluido de las políticas destinadas a los pueblos indígenas y atraviesa una situación agravante de vulnerabilidad. Al igual que otros pueblos, su lucha se aviva a partir de la creación del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (1985) y la incorporación del Art. 75 Inc. 17 en la Constitución Argentina (1994), donde no solo se admite la preexistencia de diversos grupos étnicos y culturales en todo el país, sino que además se explicitan sus derechos con respecto a su identidad, su territorio y el acceso a otros beneficios civiles para tener una vida digna.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Los trabajos de la memoria para la restitución del kunza</strong></h2>



<p>Quienes imparten la educación tradicional consideran que una lengua que ya no se habla con fluidez no necesariamente está muerta. Un simple registro sonoro, diccionarios básicos o estudios rudimentarios que documentan algunas estructuras gramaticales y parte del léxico pueden hacer que la lengua resurja de esa supuesta “extinción”. En este sentido, los estudios del kunza que se vienen realizando desde el siglo XIX —incluso hay registros de él en textos de la colonia— son insumos fundamentales en el proceso de revitalización, pues muchas de las investigaciones actuales parten de ellos. Las y los <em>herabun </em>entienden que, en base a la documentación existente, pueden ampliar lo recogido y rectificar algunos errores, siempre trabajando desde y para la comunidad, llegando hasta los rincones más recónditos de la puna, donde su lengua se conserva en un estado más incólume.</p>



<p>La supervivencia del kunza se debe a sus rasgos y capacidad de adaptarse a los vericuetos de la historia. Su naturaleza aglutinante, donde los conceptos se funden unos con otros para formar las palabras, dio lugar a combinaciones entre términos propios y conceptos de otras lenguas del entorno próximo. Por ejemplo, <em>rumiara</em> es una palabra compuesta por el quechua <em>rumi </em>(piedra) y el kunza <em>hara </em>(hospedaje), que significa <em>hospedaje de la piedra</em>. Asimismo, en la puna salteña se identificaron más de seiscientas palabras de la lengua lickana que se usan cotidianamente con el español. Sus sonidos singulares invaden de un modo sutil a la lengua dominante, dando al habla atacama una forma única de expresar la realidad y llenar el espacio de múltiples sentidos. Los gestos y movimientos corporales que son heredados desde tiempos inmemorables también aportan a la construcción del sentido en un diálogo y enriquecen el comportamiento lingüístico comunitario.</p>



<p>La labor para salvaguardar el patrimonio lingüístico lickanantay en Salta fue iniciada por don Romualdo Fabián del Paraje Olajaka junto a otros integrantes de su comunidad, entre ellos el joven Iván Arjona Acoria. El proyecto que plantearon consistió en documentar los topónimos y otras palabras y expresiones propias de la lengua, y recolectar los relatos orales que la memoria de los ancianos preservaba. El espacio que definieron para la documentación fue muy amplio, porque la Comunidad Originaria Rural Atacama de Raíces Andinas, que en ese entonces estaba bajo la representatividad de don Romualdo, nuclea a los dos asentamientos “urbanos” más antiguos e importantes de la puna argentina: la comunidad de Sicko, que se encuentra a orillas del Salar del Rincón, y <em>Mamaturi</em> (residencia materna), situado a la vera del Volcán Quevar(aluvión).</p>



<p>Iván rememora los inicios de esta experiencia con estas palabras:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>A fin de poder recuperar las memorias orales, comenzamos un proyecto que consiste en grabarlas y registrarlas en forma escrita. En principio, lo hicimos con las personas más ancianas porque el tiempo así lo ameritaba. En una segunda fase, que aún se sigue desarrollando, se incluyó a gente que oscila entre los 40 a 60 años de edad. Hemos elegido gente de tres lugares distintos: Macon, el circuito volcánico Quevar y el sector del Chapur. Estos lugares fueron seleccionados porque descendemos todos del mismo apellido y, en principio, es más sencillo el trabajo entre familiares ya que se hace un contacto más rápido y no suele haber oposiciones (2019: 142).</em></p>
</blockquote>



<p>Don Romualdo realizó este trabajo de manera aislada hasta la creación de la Red del Pueblo-Nación Atacama, cuando las comunidades de los tres países congregados pudieron poner en común los avances de sus investigaciones y las metas que querían alcanzar. Por un lado, esta organización alentó a todos los referentes a iniciar la documentación fonológica, morfológica, léxica y gramatical del kunza en vigencia y permanencia en el territorio. Así fue que se sumaron las comunidades restantes de la provincia: Matancilla, Corralitos, Rangel, Casa Colorada, Esquina de Guardia, Esquina Blanca, Tipán, Cerro Negro, Cobres, Aguas Blancas e Incahuasi, todas dispersas en el departamento de Los Andes y el sector norte del departamento de La Poma.</p>



<p>Por otro lado, se definieron algunos elementos comunes para orientar el qué hacer:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Si bien se busca una estandarización de la lengua, las investigaciones deben revalorizar las variantes propias de sus contextos que, en definitiva, significa mostrar la visión de la realidad que tiene cada torna a lo largo y ancho del territorio ancestral. Por ejemplo, en 2021 se publicó el <em><u><a href="http://ckunsa.cl/pages/ckunsa2.php?id=27052022_082245">Diccionario Unificado de la Lengua Ckunsa</a></u></em>, editado por el Consejo Lingüístico Lickanantay de Chile.</li>



<li>Se consensúa la categoría de <em>herabun </em>para referirse a quienes ponen en práctica la educación tradicional para salvaguardar la cultura y el kunza en los ámbitos educativo y comunitario. En su tarea confluyen el rigor científico de los estudios del lenguaje y la profundidad del espíritu humano ancestral.</li>



<li>Se propicia el trabajo desde y para las comunidades, lo cual supone repensar y ejecutar estrategias metodológicas que respondan a las necesidades de cada contexto y grupo social. Los trabajos deben ser validados por las comunidades.</li>
</ul>



<p>Desde la mirada de las y los educadores tradicionales, la documentación del kunza vigente en las tornas persigue un fin pedagógico. Por ello sus investigaciones confluyen en la elaboración de materiales didácticos, de autoría comunitaria o particular, para enseñar la lengua a las nuevas generaciones. En el caso de las comunidades de la puna salteña, las cartillas terminadas<sup data-fn="a46a4600-6056-4e13-84a7-773ab12be015" class="fn"><a id="a46a4600-6056-4e13-84a7-773ab12be015-link" href="#a46a4600-6056-4e13-84a7-773ab12be015">7</a></sup> están en una instancia de revisión por parte de las personas que integran este programa de educación tradicional de la Red del Pueblo-Nación Atacama. Mientras el material es editado, en el interior de las comunidades, la gente adulta, sobre todo las madres, comenzaron a cultivar la lengua, enseñando frases y canciones en kunza a las infancias o realizando sustituciones de palabras en el habla cotidiana, tal como señala Iván:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>Hemos empezado a insertar palabras kunzas en nuestro hablar cotidiano para cambiar palabras españolas y así comenzar a nombrar las cosas en nuestra propia lengua. Por ejemplo, [ya no decimos lagartija sino que usamos</em> chaltím], <em>y al ratón ya no le decimos</em> huk’ucha, <em>que es una palabra quechua, sino que ahora le decimos </em>ckilir<em>. Así, lentamente, vamos recuperando nuestro idioma, porque no solo el español sino también el quechua ha tenido una fuerte influencia en nuestra región (2019: 142).</em></p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-base-background-color has-background has-fixed-layout"><tbody><tr><td><strong><em>La cartografía ancestral de la Comunidad de Raíces Andinas</em></strong><br><em>Muchos términos topográficos incorporan las leyendas fundacionales de cada paraje que constituye la cartografía ancestral de la Comunidad Rural Atacama de Raíces Andinas. Indagar en los componentes semánticos de los topónimos ayudaría a rescatar la historia sagrada que esconde cada rincón de la puna salteña. Algunos ejemplos son:</em></td></tr></tbody></table></figure>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-base-background-color has-background has-fixed-layout"><tbody><tr><td><strong><em>Pom-Pom</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Silencio”, por extensión “pampa del silencio”. Es una pampa desértica cercana a Caurchari, históricamente utilizada como puesto eventual para quienes crían ganado solo en época invernal donde la nieve es utilizada como recurso de obtención vital del agua.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Chapur/or</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>De la lengua kunza “tchapur”</em>,<em> cuyo significado es “Cerro del Zorro” o “Aguada del Zorro”. Es una montaña de gran altura situada sobre la ruta provincial 37 rodeada de un gran salar y pequeñas vegas. Es un lugar muy frecuentado para refugio para los arrieros atacameños cuando se dirigían camino a los Valles Calchaquíes en busca de maíz y papa. En la actualidad es conocido como “Centenario”, nombre impuesto por capitales mineros para la explotación de minerales.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Chuchu</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Teta o seno de mujer”. Es un cerro situado al pie de las vegas del paraje de Aguas Blancas, que en su cumbre adquiere un color negro parduzco debido a la presencia de lajas y piedras negras. Por deformación se le llama Cerro Chulo.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Quirón</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>De “quiri o quiro”, que significa “lugar hermoso o bello”. Es un paraje conformado por una quebrada agreste de mediana profundidad y bajos cerros multicolores separados por una gran vega. Se ubica sobre la ruta provincial 37, cercano a la localidad de Salar de Pocitos.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Patta, Abra de</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Madre”, que significa “Abra de la Madre”. Está situada en la parte más alta del camino de la ruta provincial 27, cercano al cordón de Macon. Existe una bella leyenda atacameña de tradición oral que se refiere a este nombre.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Tocomar</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Gusano”. Es un paraje ubicado a la vera de la ruta 51 al pie del Abra de Chorrillos, formado por una gran vega con sectores donde fluyen aguas termales.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Nezur</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Patrón de colores overos, no alegres”. Se llama así a un lugar del paraje de Quirón donde los colores de la tierra se intercalan vivamente.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Yudi</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>“Separación de caminos”. Es un lugar de pequeñas colinas colindantes al paraje de Caurchari, por donde existía un camino hacia Sucarcasto y Catua.</em></td></tr><tr><td><strong><em>Sutarckato o Sucarcasto</em></strong></td><td class="has-text-align-left" data-align="left"><em>De la combinación de “sutar” (picaflor) y “ckatu” (huevo). Se traduce como “huevo de picaflor”, y por extensión literal es “lugar donde anida el picaflor”. Es un paraje ubicado sobre la ruta provincial 27 que está formado por una gran quebrada ancha y profunda donde se ubican un montón de manantiales con vegas que llegan hacia el pie del Volcán del Quevar en dirección oeste.</em></td></tr></tbody></table></figure>



<p>El desafío que las y los <em>herabun </em>deben afrontar en el camino que viene es lograr que efectivamente los materiales producidos en las comunidades se trabajen en las instituciones educativas ubicadas en el territorio ancestral y, además, ellas y ellos puedan intervenir en la enseñanza en las aulas. Lamentablemente, la consecución de este objetivo no es posible mientras el Estado provincial no reconozca la preexistencia del pueblo Atacama en su jurisdicción. Debido a esto, sus derechos a una educación intercultural bilingüe, a la soberanía sobre sus territorios y otros vitales están postergados por tiempo indefinido.&nbsp;</p>



<p>A pesar de lo inconmensurable que, en ocasiones, parece el trabajo, los resultados son gratificantes.&nbsp; ¡<em>Alabalti, Alabalti </em>(bienvenidas) las buenas cosechas! El año pasado el Centro Universitario de Idiomas de la Universidad de Buenos Aires presentó un <a href="https://cui.edu.ar/html/MapadeLenguasIndigenas.html#:~:text=Este%20mapa%20refleja%20tanto%20los%20idiomas%20que%20a%C3%BAn">Mapa interactivo de las Lenguas Indígenas del país</a> en donde el kunza y otras lenguas maternas que también están transitando un proceso de revitalización, como el lule y el kakán, aparecen entre las 12 identificadas en Salta. Este reconocimiento nacional contribuye mucho a la lucha del pueblo Atacama por la valoración de su identidad y su cultura.</p>



<p>Igualmente, por consenso en la Red del Pueblo-Nación Atacama, las comunidadesde Salta están a cargo de la gestión y realización del Segundo Congreso de la lengua kunza, lo cual es un gesto significativo de confianza a la trayectoria de las y los educadores tradicionales anfitriones. La delegación salteña participó en eventos previos organizados por la Red para incentivar el intercambio de experiencias y conclusiones sobre la recuperación de su lengua. Entre ellas están el “Seminario de historia y Lengua Lickanantay” (2004), el “Taller de sensibilización para el rescate de la Lengua Kunza” (2016) y el “<em><u><a href="https://www.facebook.com/watch/HalaynaCkapur/">Semmu halayna ckapur lassi ckunsa</a></u></em>” (primera gran reunión de la lengua), celebrado en Calama en octubre de 2021. La concurrencia en estas actividades permitió fortalecer el vínculo entre las y los <em>herabun</em> de los tres países y especialistas en los estudios del lenguaje comprometidos con la causa.</p>



<p>La labor es ardua, las expectativas son grandes y el deseo de restituir el kunza a la naturaleza se está concretando. Luego de varios siglos de violencia en todas sus formas (física, epistémica y lingüística), la voz de <em>Ckuri</em> está comenzando a escucharse más allá de las fronteras de adobe, piedras y barro de las casas de la puna atacameña. Las madres y padres enseñan con generosidad la historia de su pueblo, usando las palabras y frases que sus antepasados también pronunciaron, porque en la <em>Ckoi kunza</em> (nuestra voz) suenan al unísono todas las generaciones. Ni gimoteos ni gritos abruptos, la voz de <em>Ckuri </em>interrumpe el silencio con la serenidad de quien sabe con certeza que su caminar es lento, pero seguro e infranqueable.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>


<ol class="wp-block-footnotes"><li id="4b5bc4b9-2b01-42fa-a2b9-628b8b747ed3">El objetivo de esta proclama es que los Estados Nación y las organizaciones pertinentes adviertan  la situación acuciante de muchas lenguas maternas y a partir de ello, movilicen acciones y recursos para su preservación, revitalización y promoción. <a href="#4b5bc4b9-2b01-42fa-a2b9-628b8b747ed3-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 1"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="13aec2bd-1c6c-49d0-8b34-96ef851768ed">El <em>Muckar</em> se celebra del 25 de octubre hasta el 2 de noviembre. <a href="#13aec2bd-1c6c-49d0-8b34-96ef851768ed-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="6498ad59-4c3e-41e0-bc59-e3ab48700165">La mayoría de lenguas amazónicas también son aglutinantes. <a href="#6498ad59-4c3e-41e0-bc59-e3ab48700165-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 3"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="5525b8af-f3df-4ced-889c-476db433a09a">Mucho tiempo después, el incanato asimiló como idioma el aymara y, por último, adquirió el quechua para la administración del Tawantinsuyu como una estrategia jurídica-económica<em>.</em> <a href="#5525b8af-f3df-4ced-889c-476db433a09a-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 4"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="36850634-348e-4c51-b5ca-07e315a2d86a">Para saber más sobre el proyecto ver: “‘Los Andes’, la provincia argentina que no fue, pero que tuvo 22 gobernadores”, <em>MDZ</em>, 22 de mayo, 2019, https://www.mdzol.com/sociedad/2019/5/22/los-andes-la-provincia-argentina-que-no-fue-pero-que-tuvo-22-gobernadores-29213.html. <a href="#36850634-348e-4c51-b5ca-07e315a2d86a-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 5"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="5bb93263-81a7-4005-980c-c7bdf79d86e5">Teresa Artieda, “La interculturalidad en educación ¿un enfoque necesario o una moda pasajera?”, en el IV Congreso Provincial de Educación: Mirar las huellas, dar nuevos pasos, realizado el 26 y 27 de septiembre de 2024, https://youtu.be/J3KxWFpxmjQ. <a href="#5bb93263-81a7-4005-980c-c7bdf79d86e5-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 6"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="a46a4600-6056-4e13-84a7-773ab12be015">Las comunidades se encuentran en distintos momentos de sus investigaciones y producción de los materiales. Hay algunas que todavía están documentando su lengua. <a href="#a46a4600-6056-4e13-84a7-773ab12be015-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 7"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li></ol>


<h2 class="wp-block-heading"><strong>Bibliografía</strong></h2>



<p>Arjona Acoria, Iván. (2017) “Referencias Históricas de Nuestra Lengua Kunza. Historia de la Comunidad Originaria Rural Atacama de Raíces Andinas”. <em>Mimeografiado</em>. pp. 23-28.</p>



<p>Arjona Acoria, Iván. (2019). “El patrimonio atacameño en el presente”. <em>Patrimonio y pueblos originarios. Patrimonio de los pueblos originarios</em>. Félix A. Acuto y Carlos Flores (comps.). Buenos Aires: Ediciones Imago Mundi.</p>



<p>AA.VV. (2016). <em>Grafemario unificado Consejo Lingüístico CKunsa Lickanantay</em></p>



<p><em>Manual de trabajo para cultores y educadores tradicionales. </em>San Pedro de Atacama.</p>



<p>Brizuela, Analía. (2021). “El ramal C14: de la fiebre del salitre a los sueños del litio”. <em>Página 12, 22 de agosto. </em>&nbsp;https://www.pagina12.com.ar/363124-el-ramal-c-14-de-la-fiebre-del-salitre-a-los-suenos-del-liti.</p>



<p>Comunidad Likan Antay Corralito, Salta. (2019). “El transitar del Pueblo Atacama”. <em>Patrimonio y pueblos originarios. Patrimonio de los pueblos originarios</em>. Félix A. Acuto y Carlos Flores (comps.). Buenos Aires: Ediciones Imago Mundi.</p>



<p>Consejo Lingüístico CKunsa Lickanantay. (2021).<em> Diccionario unificado de la lengua ckunsa. Manual de trabajo para cultores y educadores tradicionales. </em>Santiago de Chile: CONADI.</p>



<p>Torrico-Ávila, Elizabeth. (2021). “Insurgencia detrás de la enseñanza de la lengua de los atacameños”. <em>Temas Sociales,</em> 49-noviembre, pp. 216-236. <a href="https://doi.org/10.53287/afrs4691ow80u">https://doi.org/10.53287/afrs4691ow80u</a>.</p>



<p>Vilte Vilte, Julio. (s/f). <em>Kunza. Lengua del pueblo Lickan Antai o Atacameño. Diccionario Kunza-Español, Español-Kunza. </em>Chile: Codelco. https://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/mc0038216.pdf.&nbsp;</p>



<p>Vilca, Tomás de Aquiro. (2022). “Despertar de nuestra lengua ckunsa: <em>Lassi ckunsa nisaya ckepnitur”. </em>Presentación. <a href="https://peib.mineduc.cl/wp-content/uploads/2022/03/Reviviendo-la-lengua-ckunsa.pdf#:~:text=DESPERTAR%20DE%20NUESTRA%20LENGUA%20CKUNSA:%20%E2%80%9CLASSI%20CKUNSA%20NISAYA">https://peib.mineduc.cl/wp-content/uploads/2022/03/Reviviendo-la-lengua-ckunsa.pdf</a>.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://awasqa.org/la-voz-de-ckuri-la-revitalizacion-de-la-lengua-kunza-en-la-puna-saltena/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La memoria de las piedras en las disputas del presente. Camina el Pueblo Tastil</title>
		<link>https://awasqa.org/la-memoria-de-las-piedras-en-las-disputas-del-presente-camina-el-pueblo-tastil/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-memoria-de-las-piedras-en-las-disputas-del-presente-camina-el-pueblo-tastil</link>
					<comments>https://awasqa.org/la-memoria-de-las-piedras-en-las-disputas-del-presente-camina-el-pueblo-tastil/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Evelyn Zerpa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jul 2024 00:40:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Decolonizando el Pensamiento]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://awasqa.org/?p=4828</guid>

					<description><![CDATA[El silbido del viento envuelve a los cerros y quebradas. Nos sentimos arropados y conmovidos por la mística de los arrullos que, en instantes, explosionan en gritos, hasta el sosiego. Así, una y otra vez. Son las voces de los antepasados anunciando su pervivencia en el territorio ancestral tastil. En la provincia de Salta, a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>El silbido del viento envuelve a los cerros y quebradas. Nos sentimos arropados y conmovidos por la mística de los arrullos que, en instantes, explosionan en gritos, hasta el sosiego. Así, una y otra vez. Son las voces de los antepasados anunciando su pervivencia en el territorio ancestral tastil.</p>



<p>En la provincia de Salta, a 106 km de su capital, yacen las ruinas sagradas de Santa Rosa de Tastil. En el interior del territorio también se encuentran Morohuasi y Corralito o Corral de Piedra. Estos lugares sagrados resguardan la historia de nuestros pueblos prehispánicos y testimonian su preexistencia.</p>



<p>Morohuasi y Corralito eran puntos de acopio de la producción del noroeste y el sur de la región, respectivamente. Por su parte, el conglomerado urbano preincaico hoy conocido como Santa Rosa, se extendía por 17 hectáreas copiosamente construidas que funcionaba como centro de intercambio y distribución de los productos que se elaboraban regionalmente, así como de aquellos otros provenientes de zonas alejadas como el litoral pacífico (Cigliano, 1973). Es decir, esta ciudad desempeñaba un rol clave en la organización del movimiento económico, los territorios y la interacción social entre la población local, los grupos que provenían de los valles, la puna, la llanura chaqueña y las corrientes de caravaneros que, con sus tropillas de llamas cargueras, viajaban desde largas distancias -atravesando las zonas puneñas, la selva y la costa- hasta asentamientos cabeceras para trocar sus bienes (Vitry et al., 2023).</p>



<p>La referencia a las piedras es ineludible para las personas de la zona al momento de hablar de su historia, cultura y territorio. “La gente de antes conocía y le daba mucho valor a las piedras, porque las que suenan se ocupaban para la comunicación y los petroglifos eran la escritura de la vida cotidiana”, recuerda Marcela que le decía su padre, quien ofició de guardián de estos antigales entre 1970 y 1995.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" data-id="4838" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil-1024x683.jpg" alt="Ruinas sagradas de Santa Rosa de Tastil" class="wp-image-4838" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil-1024x683.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil-300x200.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil-768x512.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil-1536x1024.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado-Tastil.jpg 1800w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="4840" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2-1024x683.jpg" alt="Ruinas sagradas de Santa Rosa de Tastil" class="wp-image-4840" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2-1024x683.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2-300x200.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2-768x512.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2-1536x1024.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Sitio-sagrado2.jpg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="4842" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20-1024x683.jpg" alt="Ruinas sagradas de Santa Rosa de Tastil" class="wp-image-4842" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20-1024x683.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20-300x200.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20-768x512.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20-1536x1024.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-20.jpg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="4844" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral-1024x683.jpg" alt="Ruinas sagradas de Santa Rosa de Tastil" class="wp-image-4844" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral-1024x683.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral-300x200.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral-768x512.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral-1536x1024.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-26-Portal-de-la-ciudad-ancestral.jpg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Santa Rosa de Tastil. Fotos: Evelyn Zerpa.</figcaption></figure>
</figure>



<p>Igualmente, don Lucio Germán Zerpa, quien fue cacique general del Consejo Indígena del Pueblo Tastil por muchos años, hace énfasis en el vínculo especial que existe entre el Pueblo Tastil y sus lugares ancestrales. Desde su perspectiva, los antigales son más que simples sitios arqueológicos, son escenarios que conectan el pasado y el presente, ya que en ellos se siguen realizando prácticas que hacen a la vida cotidiana de los lugareños:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-base-background-color has-background is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Los antigales son parte de nuestra memoria, parte de nuestra identidad. Ahí es donde vivieron nuestros antiguos y nosotros estamos al lado, y en algunos casos estamos viviendo sobre ese mismo lugar [&#8230;] Este es el caso del sitio Incahuasi y la familia Cruz, quienes residen al ladito del antigal. Esta familia incluso hace uso de algunas de las construcciones del sitio o de los sistemas de conservación de semillas que fueron confeccionados siglos atrás y que aún sirven para conservar (2019, p. 131).</p>
</blockquote>



<p>La cartografía ancestral abriga la espiritualidad más profunda. Los antigales forman parte del territorio comunitario, el lugar en donde se desarrolla la cultura y la vida desde tiempos inmemorables. Quienes conforman las comunidades actuales, especialmente los jóvenes y niños, transitan las huellas de sus ancestros, desandando la historia con el cuerpo, de modo que el pasado es presente y es futuro. El territorio acoge a los espíritus de sus predecesores, pero también a las “fuerzas” de las vertientes, quebradas, lagunas, cerros, ríos, churquis, cardones, molles, archas, garrochas, jarillas, sinquis, suris, zorros, vicuñas, quirquinchos, tarucas,&nbsp; lechuzas vizcacheras, etc.<sup data-fn="3d73077c-2a27-44b9-b254-9ccfb408a5cc" class="fn"><a id="3d73077c-2a27-44b9-b254-9ccfb408a5cc-link" href="#3d73077c-2a27-44b9-b254-9ccfb408a5cc">1</a></sup> Y todas estas fuerzas hacen del territorio un cuerpo viviente, al que debemos respetar y proteger.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La integración de los sitios sagrados del Pueblo Tastil a proyectos arqueológicos</strong></h3>



<p>La magnitud de la ciudad tastileña llamó la atención de los investigadores a principios del siglo XX. El primer trabajo conocido sobre las “ruinas” es <em>Antiquites de la region andine de la Republique Argentine et du desert d&#8217;Atacama</em> (París, 1908) del arqueólogo sueco Eric Boman. Aunque la investigación más exhaustiva fue realizada entre los años 1967 y 1973 por Eduardo Cigliano, profesor de la Universidad Nacional de La Plata, Buenos Aires, junto a un vasto equipo multidisciplinario. También destacan los estudios del arqueólogo Rodolfo Raffino en 1990. En consonancia con estos trabajos, en 1975, se inaugura el Museo del Sitio Santa Rosa de Tastil y, en 1997, la ciudad ancestral es declarada Monumento Histórico Nacional. Actualmente, forma parte del <em>Proyecto Qhapaq Ñan: sistema vial andino</em>,<sup data-fn="bf19004f-33db-4df8-8b22-8104f6f199f4" class="fn"><a id="bf19004f-33db-4df8-8b22-8104f6f199f4-link" href="#bf19004f-33db-4df8-8b22-8104f6f199f4">2</a></sup> un esfuerzo por investigar y conservar esta red de caminos ancestrales de 30.000 kilómetros que se extienden por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="4850" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta-1024x683.jpg" alt="Maqueta de Santa Rosa de Tastil. Foto: Evelyn Zerpa." class="wp-image-4850" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta-1024x683.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta-300x200.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta-768x512.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta-1536x1024.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/El-Museo-en-la-maqueta.jpg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Museo del Sitio Santa Rosa de Tastil. Foto: Evelyn Zerpa.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="423" data-id="4848" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13-1024x423.jpg" alt="Maqueta de Santa Rosa de Tastil. Foto: Evelyn Zerpa." class="wp-image-4848" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13-1024x423.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13-300x124.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13-768x317.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13-1536x635.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Tastil-13.jpg 1590w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Maqueta de Santa Rosa de Tastil. Foto: Evelyn Zerpa.</figcaption></figure>
</figure>



<p>El territorio ancestral del Pueblo Tastil se despliega por distintos parajes y poblados de la Quebrada del Toro y la puna en el Departamento de Rosario de Lerma:<sup data-fn="1def1581-0dcd-41e9-a519-ad5c60cdd9c2" class="fn"><a id="1def1581-0dcd-41e9-a519-ad5c60cdd9c2-link" href="#1def1581-0dcd-41e9-a519-ad5c60cdd9c2">3</a></sup> El Alisal, Gobernador Solá, El Gólgota, San Bernardo de las Zorras, Las Cuevas, El Rosal, Potrero de Chañi, Alfarcito, Las Mesadas, La Quesera, entre otros. Además del Sitio Sagrado de Santa Rosa, Abra de Chaupiyaco, en Las Capillas, es otro punto del <em>Qhapaq Ñan</em><sup data-fn="30401132-f83f-42c7-b6a3-f97f542102ae" class="fn"><a id="30401132-f83f-42c7-b6a3-f97f542102ae-link" href="#30401132-f83f-42c7-b6a3-f97f542102ae">4</a></sup> que se encuentra dentro de la propiedad comunitaria.</p>



<p>El desarrollo de proyectos arqueológicos como el que mencionamos suscita distintos sentidos y posicionamientos entre los residentes de los lugares, en parte, debido a que los mecanismos institucionales de coparticipación de los pueblos se efectivizaron de manera tardía. A nivel nacional, se creó la Mesa de Pueblos Indígenas del Camino Ancestral Qhapaq Ñan,<sup data-fn="1ccafc91-8400-4968-abb5-cb1d6d3efb26" class="fn"><a id="1ccafc91-8400-4968-abb5-cb1d6d3efb26-link" href="#1ccafc91-8400-4968-abb5-cb1d6d3efb26">5</a></sup> que es considerado como un espacio de unión y diálogo entre los pueblos participantes, y de integración en la toma de decisiones, posibilitando también la articulación entre la arqueología y la mirada sociocultural de las comunidades indígenas. Manolo Copa, de la comunidad La Quesera, Salta, y Claudia Liliana Herrera Salinas, de la comunidad Guaytamari de Uspallata, Mendoza, referentes de la Mesa, hacen alusión a esto:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-base-background-color has-background is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>La creación de la Mesa Indígena ha sido un hito fundamental para los pueblos del Camino Ancestral, y está asociada con la oportunidad de reencontrarnos entre todos los territorios […] El diálogo intercultural, que tanto nos fortalece como Mesa pero que también fortalece al proyecto, al mismo INAPL [Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano] […] es también una forma de resistencia. El trabajo codo a codo con el INAPL y con las instituciones provinciales es parte de nuestra manera de cuidar nuestra cultura. El proyecto es, además, una gran herramienta para visibilizar a los pueblos preexistentes de los territorios por donde pasa el Camino Ancestral, y visibilizarnos no solamente como una cuestión del pasado, arqueológica, sino también como presente y futuro (2020: 64).</p>
</blockquote>



<p>A nivel jurisdiccional, el Gobierno de Salta creó la Unidad de Gestión Provincial del <em>Qhapaq Ñan</em>, días después de que el camino ancestral fuese declarado como Patrimonio Mundial por la UNESCO en junio del 2014. Su institucionalización es el resultado de acciones previas de organizaciones civiles sin fines de lucro denominadas Unidades de Gestión Local, creadas para generar un espacio de trabajo cooperativo de gestión y conservación de los tramos de caminos y sitios arqueológicos. La conformación de dichas unidades responde a una política nacional de 2010 para promover un “ciclo de información –consulta – consenso” destinado a las comunidades involucradas en el proceso de patrimonialización, en el marco de la Ley N° 24071/92, que ratifica el Convenio N° 169 de la OIT. Este dispositivo legal llama a los pueblos a ejercer la propiedad sobre sus territorios y bienes naturales, por lo que los sujetos externos a las comunidades deben realizar una Consulta Previa, Libre e Informada antes de emprender cualquier actividad sobre los lugares ancestrales.</p>



<p>El Programa <em>Qhapaq Ñan</em> Salta coordinó la creación de cuatro Unidades de Gestión Local entre los años 2012 y 2014: Tastil (sitio arqueológico Tastil y subtramo Tastil-Potrero),<sup data-fn="40214da1-7855-429a-b49f-db4f92eee9f9" class="fn"><a id="40214da1-7855-429a-b49f-db4f92eee9f9-link" href="#40214da1-7855-429a-b49f-db4f92eee9f9">6</a></sup> Tolar Grande (complejo arqueológico del Volcán Llullaillaco), La Poma-Rodeo (sitio arqueológico Graneros de La Poma y subtramo Las Peras- Sauzalito) y Potrero de Payogasta (sitio arqueológico Potrero de Payogasta). Desde su funcionamiento, estos espacios organizan diversas actividades, por ejemplo, con instituciones educativas para visibilizar la historia del camino y la memoria de sus pueblos. Además, propician instancias de formación y de intercambio de conocimientos, lo que es muy valorado por las comunidades:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-base-background-color has-background is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Por ejemplo, en Tastil, a través de la organización indígena Turu Yaco, hemos acompañado las tareas de conservación de la provincia. Tenemos una tradición pirquera [construcción de piedras apiladas] y siempre conservamos los caminos y sabemos cuál es el canto [forma y tamaño de la piedra] que va hacia el sol y cómo se coloca. Participar en [estas tareas] nos permitió enseñar nuestra forma de cuidar el Camino pero también aprender cosas nuevas. Muchas de las enseñanzas que nos dejaron para garantizar que los sitios perduren, las aplicamos también a otros lugares: es una forma de que nuestra memoria perdure mejor para nuestra descendencia (Copa y Herrera Salinas, 2020: 64).</p>
</blockquote>



<p>Sin embargo, la memoria incomoda cuando la historia tropieza con astillas que punzan los pasos dados. Entre los hermanos tastileños todavía hace eco la nula predisposición que tuvieron el gobierno provincial y los encargados de la ejecución del proyecto del Museo del Sitio Arqueológico Tastil con las comunidades locales, para convocarlas y darles información al respecto. Si bien en esos años no existía una normativa que reconozca la preexistencia de los pueblos indígenas del país y, a la vez, ampare la soberanía sobre sus territorios, a partir de 1990, cuando comienzan a aparecer esos instrumentos legales, tampoco hubo un ademán inmediato por trabajar mancomunadamente con los referentes comunitarios. Transcurren muchos años hasta que el consenso se da, como veremos a continuación.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La continuidad en el presente. El patrimonio del Pueblo Tastil</strong></h3>



<p>Desde que las comunidades del Pueblo Tastil comienzan a organizarse -a mediados de 1990-, sus demandas se centran en la soberanía sobre su territorio ancestral, que está estrechamente vinculado al problema del reconocimiento identitario y cultural. Sus principales temores son el desalojo y el arrebatamiento de las tierras en donde sus familias residen desde tiempos que escapan a la memoria. Así lo testimonian las tumbas de sus ancestros. Otra preocupación que los aqueja es la práctica del <em>huaqueo </em>o saqueo de los tesoros que yacen en sus sitios sagrados de Tastil y Morohuasi.</p>



<p>Para afrontar con más herramientas estos problemas, en 2007, deciden constituir formalmente el Consejo Indígena del Pueblo Tastil.<sup data-fn="2d32acf9-87bd-4289-aa82-734452b16f67" class="fn"><a id="2d32acf9-87bd-4289-aa82-734452b16f67-link" href="#2d32acf9-87bd-4289-aa82-734452b16f67">7</a></sup> Un año más tarde, el INAI reconoce al Pueblo Tastil y, por consiguiente, cada comunidad puede iniciar el proceso de relevamiento territorial de acuerdo a la Ley N° 26160, que dispone la suspensión de desalojos y la ejecución del censo técnico, jurídico y catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las comunidades indígenas del país. Ambos instrumentos son respaldos fundamentales a la hora de defender lo propio o salir a buscar el cumplimiento de un derecho.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="712" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Relevamiento-territorial-Comunidad-Las-Cuevas-1024x712.png" alt="Fuente: Equipo de Relevamiento del Consejo del pueblo Tastil (extraído de Sulca, 2022)." class="wp-image-4834" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Relevamiento-territorial-Comunidad-Las-Cuevas-1024x712.png 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Relevamiento-territorial-Comunidad-Las-Cuevas-300x209.png 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Relevamiento-territorial-Comunidad-Las-Cuevas-768x534.png 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Relevamiento-territorial-Comunidad-Las-Cuevas.png 1226w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: Equipo de Relevamiento del Consejo del pueblo Tastil (extraído de Sulca, 2022).</figcaption></figure>



<p>Al mismo tiempo que el Pueblo Tastil avanza jurídicamente, en la provincia, se aprueba la ejecución del Programa <em>Qhapaq Ñan</em>: Sistema Vial Andino (2008).<sup data-fn="3474f5cf-9c4c-450e-8737-8aedf1253087" class="fn"><a id="3474f5cf-9c4c-450e-8737-8aedf1253087-link" href="#3474f5cf-9c4c-450e-8737-8aedf1253087">8</a></sup> Si bien el proceso de postulación del camino ancestral en la UNESCO ya había comenzado en los seis países que atraviesa, en Salta, el equipo técnico del programa por primera vez iba a planificar y llevar a cabo formalmente las mesas de trabajo con las comunidades para lograr el consenso y su participación. Hasta su concreción transcurren algunos años, ya que, como mencionamos antes, las Unidades de Gestión Local se conforman a partir del 2012. Y en ese lapso de tiempo, varias familias de la zona experimentan una serie de atentados que podemos considerar como efectos directos del proyecto de reconocimiento patrimonial.</p>



<p>Las comunidades y el equipo del programa tuvieron que transitar un camino muy escarpado para llegar a un acuerdo. Desde la mirada de los primeros, el ejercicio arqueológico arremete en contra de su cosmovisión y espiritualidad. El <em>huaqueo </em>representa un despojo cultural y material. También transgrede la sabiduría en las recomendaciones de los abuelos y abuelas, quienes advierten que los antigales deben respetarse, porque las fuerzas que los custodian toman represalias en contra del que saqueae incluso la comunidad y el mismo territorio. Don Lucio Zerpa recuerda una historia que muestra las consecuencias de las <em>huaqueadas:</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote has-base-background-color has-background is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En mi comunidad hay una abuelita que tiene 83 años que vive cerca de un sitio con evidencias de que fue habitado hace muchos años (hay dibujos, hay piedras bien acomodadas, etcétera). Esta abuelita cuenta que en determinada ocasión, hace como 50 o 60 años atrás, cuando ella era jovencita, una empresa desarrollaba un emprendimiento para sacar piedras calizas. Un día, uno de los empleados se quedó más tiempo, después del horario de trabajo, para sacar más [&#8230;] y desde esa vez nunca más apareció, se perdió y nunca jamás lo encontraron. De acuerdo con esta abuelita, la tierra misma, el lugar ese mismo, chupó al hombre, porque se trata de un lugar de respeto. Por culpa de esto [la minería] ella misma fue afectada también, su propia vida fue afectada sin que ella tuviera algo que ver. La tierra comenzó a movérsele y se formaron pantanos donde antes no había. Sus animales se le empezaron a meter en estos pantanos y era trabajoso para ella sacarlos, y en algunos casos incluso se le perdieron.</p>
</blockquote>



<p>Hay caminos de herradura y lugares ancestrales que las familias continúan usando con asiduidad. Pero cuando reciben un reconocimiento provincial, nacional e internacional, las comunidades muchas veces pierden el derecho sobre ellos. Las visitas en el sitio sagrado de Tastil están reguladas por el museo, lo que está bien porque es una forma de salvaguardar las huellas del pasado, pero las comunidades no pueden practicar sus ceremonias ancestrales en el sitio, como la Pachamama, en honor a los cerros en donde yace la ciudad y los ancestros que caminaban por sus caminos.</p>



<p>Emilse Tacacho y su equipo (2013) sostienen que, desde la postulación del sitio sagrado Tastil como Patrimonio de la Humanidad, la mirada empresarial, terrateniente y del Estado se posó nuevamente sobre el territorio ancestral, trayendo consigo diversas consecuencias. Un reconocimiento de esa magnitud le otorga un renovado valor a la región, que ya cuenta con un circuito turístico bien definido. En efecto, la reactivación del funcionamiento del “Tren a las Nubes”, la remodelación del museo arqueológico de Santa Rosa, el acceso hacia Las Cuevas y la red de ventas de productos artesanales y artesanías locales desde Campo Quijano hasta San Antonio de los Cobres responden a un plan que favorece a la explotación del turismo rural.</p>



<p>A partir del 2009, las familias de San Bernardo de las Zorras, El Rosal, Potrero de Chañi, Santa Rosa de Tastil, Alfarcito y la Quebrada del Toro, son receptoras de planes estratégicos que promueven el turismo y la producción artesanal. Así, el Programa Hemisférico Agroturismo (PHA) ofrece a los pobladores interesados en vincular sus prácticas de agricultura con el turismo rural, capacitaciones in situ a cargo del Centro de Formación Rural, que es financiado por el “Plan Más” y “Mejor Trabajo”, dependiente del Ministerio de Trabajo de la Nación. En 2012, el municipio de Campo Quijano otorga a los representantes comunitarios una línea de microcréditos y subsidios para la adquisición de herramientas de trabajo y materiales de construcción de tipo urbanos. Además, propicia un espacio de formación para desarrollar emprendimientos turísticos.</p>



<p>Algunas familias fundan la Asociación Emprendedores de los Cerros de Quebrada del Toro o <em>Turu Yaco</em>, voz quechua que significa “agua con barro” en referencia a las características del río Toro en el verano. Sus objetivos consisten en poner en valor y preservar el patrimonio natural y cultural de la región, generar fuentes de trabajo genuinas para evitar la migración de la población joven, mejorar las condiciones de vida de las familias asociadas y sus respectivas comunidades, entre otros. El emprendimiento gestiona la oferta turística, ofreciendo servicios de alojamiento, comedores, artesanías, transporte e incursiones por el Corredor Turístico Comunitario Turu Yaco, desde el Paraje El Alisal, Tastil, hasta El Tambo. Las actividades que las familias proponen apuntan a la revalorización y promoción de la cultura local, a través de experiencias de inmersión en su cotidianidad, como la siembra y cosecha de frutas y verduras estacionales (papas, habas, maíz, arvejas, damascos, etc.), la elaboración de comidas y la confección de productos artesanales (tejidos, trabajos en maderas, cuero y piedra) con talleristas locales.</p>



<p>Las comunidades del Toro tratan de intervenir en la mayor parte de proyectos y actividades que involucran a su territorio, bienes patrimoniales y cultura. Su interés, presencia y disposición para la lucha es lo que impide el avasallamiento sobre lo suyo. Sus reclamos se asientan en un marco legal y en la memoria de las piedras que testimonian su ancestralidad. En este sentido, <em>Turu Yaco </em>constituye un gran gesto de soberanía cultural y territorial y, a la vez, es una vía para subsanar uno de los problemas más angustiantes de los lugareños: el vuelo sin retorno de los jóvenes, quienes abandonan sus hogares para continuar sus estudios medios o superiores y se quedan allá, lejos. El despoblamiento de los parajes se debe, en parte, a la falta de oportunidades laborales y al vacío institucional, ya que muchas localidades no disponen de centros de salud cercanos, registros civiles, ni otros. Tal vez, en un futuro cercano, la revitalización que el emprendimiento le da a la zona pueda coadyuvar a la reapertura de instituciones de primera necesidad<sup data-fn="457cc2ec-f1b1-4c13-98a9-bd1dbd7d681e" class="fn"><a id="457cc2ec-f1b1-4c13-98a9-bd1dbd7d681e-link" href="#457cc2ec-f1b1-4c13-98a9-bd1dbd7d681e">9</a></sup> y nuevas vacantes de trabajo.</p>



<p>El turismo lamentablemente también genera transformaciones catastróficas sobre las poblaciones locales, que van del tránsito de una situación de invisibilidad histórica a una de hipervisibilización, lo que conlleva la exotización de la cultura indígena, la mercantilización del ser y, lo más grave, los desplazamientos forzados de sus tierras. Catalina Fairstein (2015), reflexionando sobre los efectos de la patrimonialización de la Quebrada de Humahuaca, Jujuy, sostiene que la paradoja de aquello que se declara patrimonio para ser conservado es que cada vez más es debilitado por la misma declaración.</p>



<p>Las tentativas de desalojo y la violencia se han agravado con la emergencia turística y también influyen muchísimo en el éxodo de los jóvenes. Por ejemplo, en 2008, un abogado se presentó en la comunidad de la localidad de Las Cuevas, sin otro dato más que su apellido “Pescador”, para exigir a las 30 familias residentes que abandonen el lugar. Al ver que sus intimidaciones no tenían resultados, llevó a un grupo de amedrentadores externos para hostigar y atemorizar a las personas con armas blancas. Ante esto, los referentes comunitarios organizaron la primera movilización en nombre del pueblo Tastil, exigiendo apoyo al Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS)<sup data-fn="c53c9e09-69a4-44e1-ba50-e3f13bec5611" class="fn"><a id="c53c9e09-69a4-44e1-ba50-e3f13bec5611-link" href="#c53c9e09-69a4-44e1-ba50-e3f13bec5611">10</a></sup> y una mesa de diálogo con las autoridades provinciales. Como respuesta a sus pedidos, el IPPIS les extendió un documento donde consta el respaldo a su lucha, aunque el gobierno provincial no se expresó al respecto.</p>



<p>El asedio en la Comunidad Indígena Las Cuevas continúa por varios años, a pesar de que obtuvo su personería jurídica y ahora tiene en sus manos la documentación referente a su relevamiento territorial. Las agresiones constantes que experimentan algunas familias por parte de los representantes de los terratenientes llevan al Consejo del Pueblo Tastil nuevamente a tomar la decisión de marchar por las calles de la capital hasta la Legislatura provincial, en 2010. En esta ocasión, contó con el apoyo unánime de las 35 organizaciones territoriales de pueblos originarios que conforman el ENOTPO.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="575" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil-1024x575.png" alt="Fuente: INAI. Personería jurídica de los pueblos en Salta" class="wp-image-4836" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil-1024x575.png 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil-300x168.png 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil-768x431.png 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil-1536x862.png 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Mapa-de-comunidades-del-Pueblo-Tastil.png 1707w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: INAI.</figcaption></figure>



<p>Otros acontecimientos posteriores son los atropellos en contra de una abuela de la Comunidad de Valle del Sol<sup data-fn="430f6b49-0cd0-4373-b189-77962a2324f7" class="fn"><a id="430f6b49-0cd0-4373-b189-77962a2324f7-link" href="#430f6b49-0cd0-4373-b189-77962a2324f7">11</a></sup> en 2014, y una familia de la Comunidad Los Alisos<sup data-fn="75fbfc37-c5fd-4cf8-800a-41b9cf76cc95" class="fn"><a id="75fbfc37-c5fd-4cf8-800a-41b9cf76cc95-link" href="#75fbfc37-c5fd-4cf8-800a-41b9cf76cc95">12</a></sup> en 2018. Ambos casos fueron judicializados mediante la intervención del juez de garantías Diego Rodríguez Pipino, que evidenció claras inclinaciones por Francisco Jovanovics y Ricardo Solá Usandivaras, la contraparte, desestimando el derecho indígena vigente y pasando por alto la forma en que sucedieron los ataques en contra de las familias.</p>



<p>Los intereses por el control del turismo se vigorizan desde la postulación del <em>Qhapaq Ñan </em>en la UNESCO. Las pretensiones de explotación en ese campo (y el del mercado inmobiliario) no necesariamente se relacionan con el Programa, cuyo objetivo es el cuidado y preservación de los sitios patrimoniales anexados al camino ancestral. Sin embargo, las situaciones de hostigamiento que viven las comunidades de Las Cuevas, El Gólgota e Inca Huasi alimentan las fricciones con el equipo técnico del proyecto. En consecuencia, el mayor desafío que enfrentan las unidades de gestión local es lograr un vínculo de confianza y cooperación entre todos sus participantes. La manifestación del desacuerdo que había en el interior de la UGL de Santa Rosa es la Marcha de las comunidades del Consejo Indígena del Pueblo Tastil,<sup data-fn="d0feca22-47ba-4b5b-865c-2793fed176ee" class="fn"><a id="d0feca22-47ba-4b5b-865c-2793fed176ee-link" href="#d0feca22-47ba-4b5b-865c-2793fed176ee">13</a></sup> en junio de 2013. Durante cuatro días, ancianos, jóvenes y adultos recorrieron los distintos parajes y localidades del territorio, desde Santa Rosa hasta la Comunidad de Valle del Sol, reclamando el reconocimiento de la propiedad comunitaria, la soberanía sobre el Patrimonio Tastil y la representatividad en el IPPIS.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="575" height="799" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Don-Victor-Cruz.jpg" alt="Marcha por los derechos del pueblo Tastil, Salta." class="wp-image-4853" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Don-Victor-Cruz.jpg 575w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/07/Don-Victor-Cruz-216x300.jpg 216w" sizes="auto, (max-width: 575px) 100vw, 575px" /><figcaption class="wp-element-caption">Marcha por los derechos del pueblo Tastil, Salta.</figcaption></figure>



<p>A pesar de los nudos de los primeros años, el trabajo entre las partes que integran la UGL avanza entre desencuentros y acuerdos. En Julio de 2024, la Red Iberoamericana en Manifestaciones Rupestres organizó <a href="https://www.youtube.com/live/IKQOjWO9ESg?si=Osg_YfsNdUCMyWWy">un conversatorio</a> con algunos referentes del proyecto <em>Qhapaq Ñan </em>de Argentina y Perú, en conmemoración de los diez años de la declaración de la UNESCO. Un tema tratado fue, justamente, la experiencia de trabajo cogestivo-participativo de las Unidades de Gestión Local. La remembranza que los panelistas realizan da cuenta del trabajo común y el diálogo intercultural que tratan de sostener los participantes del proyecto. Por ejemplo, a partir del consenso acordaron que las comunidades continúen organizando marchas pacíficas por los cerros y sus sitios sagrados con el fin de corroborar su seguridad. O también, la participación de&nbsp; integrantes comunitarios con formación en restauración prehispánica en las tareas de identificación y conservación del arte rupestre de los muros de Graneros de la Poma.</p>



<p>Hoy más que nunca, la labor mancomunada debe fortalecerse, ya que una nueva amenaza prospera a pasos agigantados auspiciada por políticas del gobierno provincial y el aliento estatal. El temor más grande es el impacto ambiental asociado con el avance de la minería que envenena la tierra y agota los recursos naturales como el agua. La explotación minera y los proyectos infraestructurales que se inician en torno a ella, como el Corredor Bioceánico que busca conectar a los países que integran el Mercosur para facilitar la salida de exportaciones por el Pacífico y el Atlántico, movilizan las actuales preocupaciones de los pueblos, entre ellos el tastil.</p>



<p>El viento exhorta la memoria de las piedras, que narran la historia de los pueblos que caminan el territorio desde tiempos ancestrales. Ante la amenaza extractivista, las piedras deben pronunciarse con más fuerza, ya que con la tierra vulnerada no solo peligra la vida, sino también la cultura y la historia que salvaguardan los lugares sagrados como Morohuasi, Corralito, la antigua ciudad de Santa Rosa, Abra de Chaupiyaco.&nbsp;</p>



<h3 class="wp-block-heading">BIBLIOGRAFÍA</h3>



<p>AA.VV. (2013). “Procesos de reconocimiento de los pueblos Tastil. Antiguas y nuevas estrategias: educación, turismo rural y artesanías”. VII Jornadas Santiago Wallace de Investigación en Antropología Social. Sección de Antropología Social. Instituto de Ciencias Antropológicas. Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Buenos Aires. Disponible en: <a href="https://www.aacademica.org/000-063/338">https://www.aacademica.org/000-063/338</a></p>



<p>Balsa, J. (2013). “Las políticas de colonización y regulación de los arrendamientos del Peronismo clásico (1946-1955) y los posicionamientos de la Sociedad Rural Argentina y la Federación Agraria Argentina”. <em>Revista Estudios del ISHiR.</em> Año 3, N° 6, pp.22-42.</p>



<p>Copa, M. y Herrera Salinas, C. L. (2020). El Qhapaq Ñan como memoria ancestral de los pueblos andinos. <em>Camino ancestral Qhapaq Ñan. Una vía de integración de los Andes en Argentina</em>. Buenos Aires: Ministerio de Cultura de la Nación. Secretaría de Patrimonio Cultural.</p>



<p>Sulca, E. M. de Los Ángeles (2022). “Sentirse parte de la lucha: Participación juvenil y procesos de reivindicación de la comunidad indígena Las Cuevas, pueblo Tastil”. Universidade Federal do Rio de Janeiro. <em>Desidades</em>, N° 33, Año 10, mayo-agosto, pp. 190-202. Disponible en: <a href="https://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/210970/CONICET_Digital_Nro.d33e5ff5-1b64-40ac-a20b-7a1c71ca20e9_B.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y">CONICET_Digital_Nro.d33e5ff5-1b64-40ac-a20b-7a1c71ca20e9_B.pdf</a></p>



<p>Rodríguez Echazu, S. (2021). <em>Quebrada del Toro: una historia local con participación comunitaria.</em> Buenos Aires : Ministerio de Cultura de la Nación. Disponible en: <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/08/quebrada_del_toro_digital.pdf">quebrada_del_toro_digital.pdf (argentina.gob.ar)</a></p>



<p>Vitry, Ch. y Trujillo, A.P. (2023). <em>Qhapaq Ñan: Sistema Vial Andino. Obras de conservación con participación comunitaria en sitios del patrimonio mundial</em>. Salta: Crivelli Editores.</p>



<p>Zerpa, L.G. (2019). “Defendiendo los sitios sagrados del Pueblo Tastil”. <em>Patrimonio y pueblos originarios. Patrimonio de los pueblos originarios</em>. Félix A. Acuto y Carlos Flores (comps.). Buenos Aires: Ediciones Imago Mundi.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading">NOTAS DE PIE</h3>


<ol class="wp-block-footnotes"><li id="3d73077c-2a27-44b9-b254-9ccfb408a5cc">El churqui, cardón, molle, archa, garrocha, jarillas y sinqui son algunos árboles y arbustos que conforman la vasta vegetación de la zona. <a href="#3d73077c-2a27-44b9-b254-9ccfb408a5cc-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 1"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="bf19004f-33db-4df8-8b22-8104f6f199f4">Ver: https://www.culturasalta.gov.ar/contenidos/programa-qhapaq-an/53. <a href="#bf19004f-33db-4df8-8b22-8104f6f199f4-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="1def1581-0dcd-41e9-a519-ad5c60cdd9c2">El departamento de Rosario de Lerma se sitúa en la parte central del Noroeste de la provincia de Salta, a 37 km de la Ciudad de Salta. <a href="#1def1581-0dcd-41e9-a519-ad5c60cdd9c2-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 3"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="30401132-f83f-42c7-b6a3-f97f542102ae">En Salta, el <em>Qhapaq Ñan </em>atraviesa el Complejo Ceremonial Volcán Llullaillaco (6.739 msnm), Potrero de Payogasta, Los Graneros de La Poma, Las Peras-Sauzalito, entre otros tramos de caminos en donde se encuentran estructuras como las Apachetas en el Abra de Ingañán, que dan cuenta de la cosmovisión andina. <a href="#30401132-f83f-42c7-b6a3-f97f542102ae-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 4"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="1ccafc91-8400-4968-abb5-cb1d6d3efb26">La Mesa está integrada por los pueblos de los territorios por donde pasa este camino ancestral: el pueblo kolla en Jujuy, el diaguita -de la familia Lule- en Tucumán, el atacama, tastil y otros de la nación diaguita calchaquí en Salta, el angualasto en San Juan y el huarpe en Mendoza. <a href="#1ccafc91-8400-4968-abb5-cb1d6d3efb26-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 5"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="40214da1-7855-429a-b49f-db4f92eee9f9"><a href="https://qhapaqnan-salta-argentina.blogspot.com/search?q=unidad+de+gestion&amp;max-results=20&amp;by-date=true">Registro fotográfico de la creación de la UGL en Tastil</a> en el blog del programa. <a href="#40214da1-7855-429a-b49f-db4f92eee9f9-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 6"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="2d32acf9-87bd-4289-aa82-734452b16f67">Actualmente, el Consejo está constituido por representantes de las catorce comunidades dispersas por la región prepuna y puna del departamento de Rosario de Lerma. De ellas, ocho tienen personería jurídica, tres se encuentran en el proceso de trámite y las restantes no iniciaron las gestiones, aunque afirman su pertenencia al Pueblo Tastil. Asimismo, nueve tienen a su disposición las carpetas del relevamiento de sus territorios, que contienen datos georeferenciales y censales de las familias que integran cada comunidad. Debemos destacar que la geolocalización se realiza independientemente de que las comunidades tengan o no el número de su personería jurídica. <a href="#2d32acf9-87bd-4289-aa82-734452b16f67-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 7"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="3474f5cf-9c4c-450e-8737-8aedf1253087"><a href="https://boletinoficialsalta.gob.ar/instrumento.php?cXdlcnR5dGFibGE9RHwxNzQ1LzE0cXdlcnR5">Decreto 1745/14</a> que legitima el <em>Programa Qhapaq Ñan: Sistema Vial Andino</em> en la Dirección General de Patrimonio Cultural dependiente de la Secretaría de Turismo provincial. <a href="#3474f5cf-9c4c-450e-8737-8aedf1253087-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 8"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="457cc2ec-f1b1-4c13-98a9-bd1dbd7d681e">Los adultos mayores recuerdan que en la época en que funcionaba el ramal C-14 como medio de transporte esencial y no únicamente turístico, se inauguraron varias instituciones de salud, seguridad y otras vinculadas a la actividad ferroviaria. Además de la movilidad, posibilitaba el intercambio de productos agropecuarios y artesanales, y la distribución de agua potable. Su cierre fue muy desfavorable para la población de la región. <a href="#457cc2ec-f1b1-4c13-98a9-bd1dbd7d681e-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 9"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="c53c9e09-69a4-44e1-ba50-e3f13bec5611">Los pueblos Tastil, Lule, Atacama, Iogys y Weenhayek se encuentran a la espera de que la Cámara de Diputados apruebe el proyecto de modificación de la Ley N° 7121 de Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Salta. La reforma consiste en la sustitución del Art. 5 de la ley por otro que reconozca a estos pueblos junto a los nueve que ya tienen personería y representatividad en el IPPIS. <a href="#c53c9e09-69a4-44e1-ba50-e3f13bec5611-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 10"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="430f6b49-0cd0-4373-b189-77962a2324f7"> Para más información acerca del despojo y la destrucción de la casa y los bienes de doña Andrea Quipildor: <a href="https://comunidadlules.blogspot.com/2014/04/salvaje-atropello-la-comunidad-valle.html">«Salvaje atropello a la Comunidad Valle del Sol»</a>, en el blog del pueblo Lule, <a href="https://www.anred.org/2014/04/23/pueblo-tastil-movilizado-y-organizado-en-defensa-del-territorio-ancestral-en-salta/">«Pueblo Tastil movilizado y organizado en defensa del territorio ancestral en Salta»</a>, por la ANRed, y <a href="https://enotpo.blogspot.com/2014/07/juez-y-parte.html">«Juez y parte»</a>, en el blog del ENOTPO. <a href="#430f6b49-0cd0-4373-b189-77962a2324f7-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 11"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="75fbfc37-c5fd-4cf8-800a-41b9cf76cc95">Para más información sobre el desalojo de los primos Martínez: <a href="https://observatorioregionaldeddhhypueblosindigenas.wordpress.com/2018/11/20/argentina-el-consejo-del-pueblo-tastil-se-expide-ante-desalojo-en-la-comunidad-los-alisos/">«El Consejo del Pueblo Tastil se expide ante desalojo en la comunidad Los Alisos»</a> y <a href="https://www.pagina12.com.ar/440612-miembros-del-pueblo-tastil-fueron-acusados-de-usurpar-su-pro">«Miembros del Pueblo Tastil fueron acusados de usurpar su propia casa»</a>, nota de Claudia Álvarez Ferreyra para Página 12. <a href="#75fbfc37-c5fd-4cf8-800a-41b9cf76cc95-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 12"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="d0feca22-47ba-4b5b-865c-2793fed176ee">La marcha emula al Malón de la Paz de los pueblos andinos del NOA, de 1946. El <a href="https://buenosaires.gob.ar/sites/default/files/media/document/2015/08/21/6a40db0d136c0b8885eeeb169bc84b818e7e9db6.pdf">Diario de viaje de Hermógenes Cayo El Malón de la Paz por las rutas de la Patria</a>, recupera los recuerdos y la mirada de don Hermógenes acerca de la experiencia del viaje de dos meses desde Jujuy hasta la capital del país, Buenos Aires. <a href="#d0feca22-47ba-4b5b-865c-2793fed176ee-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 13"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li></ol>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://awasqa.org/la-memoria-de-las-piedras-en-las-disputas-del-presente-camina-el-pueblo-tastil/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>“Salta es indígena”, cantan los ríos con sus piedras y brama la madre tierra</title>
		<link>https://awasqa.org/salta-es-indigena-cantan-los-rios-con-sus-piedras-y-brama-la-madre-tierra/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=salta-es-indigena-cantan-los-rios-con-sus-piedras-y-brama-la-madre-tierra</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Evelyn Zerpa]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 May 2024 14:58:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Decolonizando el Pensamiento]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://awasqa.org/?p=4320</guid>

					<description><![CDATA[Nos encontramos en un momento de redefinición del semblante del noroeste argentino (NOA)1, sobre todo de las provincias fronterizas como Salta y Jujuy. La reconstrucción de la historia de nuestros pueblos indígenas confirma su preexistencia, incluso a la expansión incaica, por lo que es del todo necesario activar las genealogías ocultas e indagar sobre sus [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Nos encontramos en un momento de redefinición del semblante del noroeste argentino (NOA)<sup data-fn="cd97c03d-488d-4c23-8c79-bc14cde95a88" class="fn"><a id="cd97c03d-488d-4c23-8c79-bc14cde95a88-link" href="#cd97c03d-488d-4c23-8c79-bc14cde95a88">1</a></sup>, sobre todo de las provincias fronterizas como Salta y Jujuy. La reconstrucción de la historia de nuestros pueblos indígenas confirma su preexistencia, incluso a la expansión incaica, por lo que es del todo necesario activar las genealogías ocultas e indagar sobre sus modos de pervivencia, atendiendo, principalmente, al canto, el relato, la medicina y las prácticas alimentarias ancestrales, la espiritualidad, las creaciones en chaguar, cuero, piedra, etc., y el cuerpo de nuestros maestros ancianos. Son sus manos, sus ojos, el timbre de voz, sus palabras las que encierran la memoria viva de una cultura y una lengua que se resisten al olvido. También son la puna, los valles y quebradas, los bosques y sierras, los montes y ríos, que no conocen fronteras imaginarias, los que resguardan nuestras huellas, afirman nuestro lugar de pertenencia y esperan que nos unamos en comunión para el abrigo sin tiempo.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Umbral necesario</strong></h4>



<p>Los datos del <a href="https://censo.gob.ar/wp-content/uploads/2024/03/censo2022_poblacion_indigena.pdf">Censo Nacional</a> de Población, Hogares y Viviendas llevado a cabo en Argentina en el 2022 son contundentes. La presencia de pueblos indígenas a lo largo y ancho del país da cuenta de su creciente necesidad por ser vistos y reconocidos. Esto implica un llamado a la revisión de la historia que nos vienen contando, siempre inacabada, con el fin de, más tarde o más temprano, marchar hacia la construcción de un Estado plurinacional con un sistema de derechos para todas y todos. A continuación, realizamos una presentación sucinta de los pueblos que habitan el territorio, reclamando su preexistencia.&nbsp;</p>



<p>En marzo de este año, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) expuso los resultados definitivos del último censo argentino, que se realizó en plena época de post pandemia. Con respecto a la identidad étnica de la población, 1 306 730 personas se identificaron como indígenas o descendientes de pueblos originarios, lo que corresponde al 2,9% del total de los habitantes en viviendas particulares. Esto evidencia un aumento del 0,5% en el autorreconocimiento indígena en comparación con el censo del año 2010, en el que el porcentaje alcanzaba el 2,4% (un equivalente a 955 032 personas).</p>



<p>De las 24 jurisdicciones en que se divide el país<sup data-fn="ade5b899-33fd-459a-9a53-e0a4b5e0c3e6" class="fn"><a id="ade5b899-33fd-459a-9a53-e0a4b5e0c3e6-link" href="#ade5b899-33fd-459a-9a53-e0a4b5e0c3e6">2</a></sup>, las provincias de Jujuy, Salta, Chubut, Formosa, Neuquén y Río Negro presentan una mayor proporción de población perteneciente a los pueblos indígenas. Estas mismas jurisdicciones lideraron los porcentajes en el censo del 2010, aunque en un orden distinto, ya que Chubut y Neuquén ocupaban los primeros lugares con el 8,7% y el 8% sobre el total, respectivamente. En esta nueva edición, Jujuy registra el 10,1% y Salta, el 10%.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-4404" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1-1024x577.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1-300x169.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1-768x433.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1-1536x866.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/4-1.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><em>Cortesía del Catálogo de artesanos del Departamento de San Carlos</em></p>



<p>El mapa de “Pueblos Naciones Originarias”, elaborado por el <a href="https://enotpo.blogspot.com/">Encuentro Nacional de Organizaciones Territoriales de Pueblos Originarios</a> (ENOTPO)<sup data-fn="efd1128a-4685-4142-8a0b-c4a4ad35d495" class="fn"><a id="efd1128a-4685-4142-8a0b-c4a4ad35d495-link" href="#efd1128a-4685-4142-8a0b-c4a4ad35d495">3</a></sup>, muestra que, hasta 2015, Argentina registraba 38 pueblos indígenas<sup data-fn="22447073-3f1d-4fe1-b62f-52e3396a2bde" class="fn"><a id="22447073-3f1d-4fe1-b62f-52e3396a2bde-link" href="#22447073-3f1d-4fe1-b62f-52e3396a2bde">4</a></sup>. Debido a que las comunidades atraviesan procesos permanentes de reconstrucción identitaria, en los que intervienen factores históricos, simbólicos, territoriales, organizativos, migratorios, políticos, etc., su número es inconcluso. Así, por ejemplo, los resultados del censo 2022 muestran que, actualmente, se reconocen 58 pueblos en todo el país<sup data-fn="e2fc0f2e-7880-4502-966e-d052374d881a" class="fn"><a id="e2fc0f2e-7880-4502-966e-d052374d881a-link" href="#e2fc0f2e-7880-4502-966e-d052374d881a">5</a></sup>, entre los que destacan el Mapuche, Guaraní, Diaguita, Qom/Toba, Kolla y Wichí, por tener más densidad poblacional.</p>



<p>Otro dato significativo es que el 29,3% del total de las personas pertenecientes a una comunidad entiende o habla una lengua materna. Si bien esto constituye un bastión importante para la lucha por la visibilización cultural y lingüística (sobre todo fuera de las comunidades), debemos advertir que ese porcentaje de ninguna manera revela la complejidad de los procesos que hay detrás de los pueblos y sus lenguas. Para el caso, podemos mencionar que muchas comunidades están emprendiendo diversas acciones para recuperar y revitalizar sus lenguas maternas, que más allá de sus propias “fronteras”, no se conocen. Por lo tanto, centrarnos en este punto nos obliga a prestar nuestra mirada y oídos no solo hacia las lenguas que tienen una gran vitalidad, sino también hacia aquellas que están en vía de rescate por los esfuerzos y agencia comunitarios.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Genealogías indígenas de Salta</strong></h4>



<p>Salta es una provincia fronteriza ubicada al noroeste de Argentina, que limita al oeste con Chile, al norte con Bolivia y al nordeste con Paraguay. Posee una superficie extensa de 155 488 km², donde encontramos relieves que van desde las altas cumbres, de más de 6000 metros, hasta las llanuras tropicales del este. En consecuencia, es un territorio que tiene una vastísima variedad de climas y diversidad ecológica (Buliubasich y Rodríguez, 2009).</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-base-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-3d1b77403a946f90953c7d3b4b45e33f" style="background-color:#528f03;font-size:clamp(1.092rem, 1.092rem + ((1vw - 0.2rem) * 1.105), 1.7rem);"><blockquote><p>Consideramos que es el momento de empezar a repensar el semblante de Salta “la linda”, como es nombrada desde una perspectiva criolla y folclorista, con el fin de visibilizar las genealogías deliberadamente oscurecidas.</p></blockquote></figure>



<p>Desde tiempos prehispánicos, Salta fue una ruta por la que transitaban las poblaciones de norte a sur y viceversa, en lo que hoy conocemos como Sudamérica. Su posición geográfica le permitía ser el escenario ideal para los intercambios comerciales, la comunicación y la itinerancia de las comunidades nómadas. A pesar de que era una zona transicional, al igual que el resto de lugares que constituyen actualmente el NOA, varios textos históricos sostienen que a comienzos del siglo XVI esta región era la más poblada del territorio, con un estimado de 200 000 habitantes. Poseía una gran diversidad cultural, mostrando un mosaico de poblaciones locales con una permanente y constante relación entre ellas (Di Fabio Rocca, 2016).</p>



<p>Se estima que el período incaico en la región del NOA inicia hacia el año 1480, por el avance del imperio con fines de dominio y explotación económica, particularmente en el trabajo de metales útiles y preciosos. Para su expansión a nivel continental, los incas usaron el quechua como lengua franca y construyeron una amplia red de <em>collcas </em>(depósitos) situados en los <em>pukara</em>, enclaves o fortalezas estratégicas que controlaban los recursos obtenidos y las vías de circulación. La distribución de estas construcciones por el territorio bosquejó el <em>qhapaq ñan</em>, una expansiva red de caminos “militares” que, en gran parte, coincidía con el sistema de rutas que ya había sido trazado por la circulación de los pueblos preexistentes.&nbsp;</p>



<p>La expansión del imperio incaico tuvo una fuerte impronta material y sociopolítica. Su avance tentacular devino de su capacidad armamentista, el uso de medios de transporte como la llama y sus técnicas para la conservación de alimentos. Además, tendieron a la transculturalización, ya que utilizaron estrategias de asimilación, por ejemplo, incorporando divinidades locales a sus propias creencias. En los casos en que las maniobras pacíficas fracasaron, optaron por el traslado forzado de los habitantes locales hacia centros administrativos del imperio. Estas migraciones, en algunas ocasiones, dieron lugar al exterminio de los <em>mitimaes </em>(desterrados), a causa de las vicisitudes del camino y los cambios de hábitat.</p>



<p>El influjo incaico en las comunidades locales del NOA, sin embargo, fue distinto. Los pueblos que habitaban la parte oriental de las provincias de Salta, Tucumán y casi todo el territorio de Santiago del Estero<sup data-fn="4c8cca9b-5d5d-45e6-a651-ef6e53d0cf55" class="fn"><a id="4c8cca9b-5d5d-45e6-a651-ef6e53d0cf55-link" href="#4c8cca9b-5d5d-45e6-a651-ef6e53d0cf55">6</a></sup> mantuvieron cierta independencia de los incas. De los grupos del Chaco<sup data-fn="e3e82d8b-dcd0-4f0e-9ef5-9767bee40fe6" class="fn"><a id="e3e82d8b-dcd0-4f0e-9ef5-9767bee40fe6-link" href="#e3e82d8b-dcd0-4f0e-9ef5-9767bee40fe6">7</a></sup>, los Lule y los Ava Guaraní&nbsp;atravesaron un proceso leve de andinización, pero no perdieron sus propios rasgos culturales y conservaron su lengua materna. Por el contrario, las poblaciones que optaron por la “alianza” fueron aquellas que residían en las zonas de mayor altura y las establecidas en las quebradas, como los Atacama, Omaguaca y Tastil, aunque tampoco se despojaron totalmente de sus culturas y, en el caso del primero, su lengua. A pesar de la resistencia del pueblo Diaguita calchaquí, finalmente, los valles situados al pie del macizo andino también integraron el <em>wamani </em>(provincia) incaico.</p>



<p>La conquista española en el NOA comienza en el 1553, con la fundación de Santiago del Estero, seguida por la de San Miguel de Tucumán (1565), Salta (1582), La Rioja (1591) y San Salvador de Jujuy (1593). Durante los primeros años de la colonización, se sucedieron numerosos conflictos entre los pueblos locales y los conquistadores. Las poblaciones de la puna salteña, jujeña y catamarqueña se mantuvieron más de 100 años inexpugnables frente al avasallamiento español, los valles se unieron para combatir al enemigo común<sup data-fn="32ec2d20-72a0-4587-8940-f536708cd668" class="fn"><a id="32ec2d20-72a0-4587-8940-f536708cd668-link" href="#32ec2d20-72a0-4587-8940-f536708cd668">8</a></sup>, y otro grupo de comunidades optaron por el aislamiento en lugares que presentaban muchas dificultades para el desarrollo de la vida. Estos sucesos cambiaron los rasgos poblacionales, sobre todo la de los valles, no solo por las muertes ocasionadas por los enfrentamientos, sino también por la reubicación de los grupos derrotados.</p>



<p>Durante la colonia, se afianza la fisionomía del NOA como una zona transicional y fronteriza. Su organización y denominación sufren algunos cambios a lo largo de la época colonial, de acuerdo con los intereses y procesos expansionistas, políticos y económicos de los conquistadores, pero las rutas estratégicas se conservan. Los canales mantienen sus funciones: se usan para la comercialización de las riquezas extraídas del suelo dominado y el traslado de las <em>encomiendas </em>indígenas o de los africanos esclavizados<sup data-fn="0b54467a-8e7a-4ec4-a0b1-1d0d6d69e03a" class="fn"><a id="0b54467a-8e7a-4ec4-a0b1-1d0d6d69e03a-link" href="#0b54467a-8e7a-4ec4-a0b1-1d0d6d69e03a">9</a></sup> hacia las minas del Potosí (Bolivia) u otros puntos del continente. Las poblaciones locales sometidas fueron desmembradas y sus culturas iniciaron un proceso de hibridación y también de silencio y encubrimiento.</p>



<p>Las académicas Zulma Palermo y Elena Altuna (1996) sostienen que desde la creación de la gobernación del Tucumán<sup data-fn="c260f2da-d391-4fee-afe7-5c061cef0dec" class="fn"><a id="c260f2da-d391-4fee-afe7-5c061cef0dec-link" href="#c260f2da-d391-4fee-afe7-5c061cef0dec">10</a></sup>, lo que hoy llamamos NOA tiene, por lo menos, una doble pertenencia: al Virreinato del Perú en lo político y económico, y a la Real Audiencia de la Plata en lo judicial. Es decir, el noroeste argentino históricamente se vincula con la región andina, desde la época prehispánica, y la rioplatense, cuya influencia cultural se va acentuando con el correr del tiempo. Esta doble filiación atraviesa la historia de las sociedades del NOA desde la colonia hasta el presente, nunca en forma armónica. Las fricciones que hay entre ambas herencias, en el acto de reconocimiento o negación de una u otra, se materializaron de distintas maneras, solo basta que revisemos la historia de la constitución del Estado nacional argentino y sus Estados provinciales.</p>



<p>Palermo y Altuna sembraron la semilla y dejaron la puerta abierta para seguir pensando la historia cultural de la región. Consideramos que, hoy, el árbol de las filiaciones va develando y desplegando nuevas ramas. Ahora la “pugna” no solo se da entre el reconocimiento de lo andino o lo rioplatense, sino que se suman las nuevas luchas memorísticas e identitarias de los pueblos indígenas que, por mucho tiempo, se mantuvieron en silencio. La memoria rumiante, la urgencia por decirse, la confraternidad y organización para la lucha y también un conjunto de herramientas jurídicas, como la creación del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), en 1985, y la incorporación del Art. 75 Inc. 17 en la Constitución Argentina<sup data-fn="84c86bf9-76b0-4db2-97e3-4fa3246b87ed" class="fn"><a id="84c86bf9-76b0-4db2-97e3-4fa3246b87ed-link" href="#84c86bf9-76b0-4db2-97e3-4fa3246b87ed">11</a></sup>, alientan y respaldan estos agenciamientos por la identidad, cultura, lengua y soberanía territorial.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="628" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1-1024x628.jpg" alt="" class="wp-image-4422" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1-1024x628.jpg 1024w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1-300x184.jpg 300w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1-768x471.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1-1536x942.jpg 1536w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/1.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<h4 class="wp-block-heading">“Salta es indígena”, cantan los ríos con sus piedras y brama la Madre Tierra </h4>



<p>En la provincia, se reconocen oficialmente nueve pueblos originarios: Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita-Calchaquí, Guaraní, Kolla, Tapiete, Qom y Wichí. Por su parte, los pueblos Atacama, Lule, Iogys, Tastil y Weenhayek se encuentran a la espera de que la Cámara de Diputados apruebe el proyecto de modificación de la Ley N° 7121 de Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Salta<sup data-fn="4823ee4a-a434-49b1-a01f-1e2db06c237c" class="fn"><a id="4823ee4a-a434-49b1-a01f-1e2db06c237c-link" href="#4823ee4a-a434-49b1-a01f-1e2db06c237c">12</a></sup>. La reforma consiste en la sustitución del Art. 5 de la ley por otro que explicite la cantidad de pueblos originarios reconocidos jurisdiccionalmente y con derecho a la representatividad en el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-base-color has-text-color has-background has-link-color has-large-font-size wp-elements-0e82e923c0f5a6b191d9ce46b9e6ee80" style="background-color:#528f03"><blockquote><p>En el territorio se hablan nueve lenguas: ava guaraní, chané, tapiete, q’om, wichí, chorote o manjui, nivaclé o chulupí, aymara y quechua.</p></blockquote></figure>



<p>Los cinco pueblos que buscan reconocimiento presentan situaciones distintas con respecto a su institucionalización nacional y provincial, lo que se debe a caminos e intereses que se fueron dando según sus características históricas y modos organizativos. Por ejemplo, el pueblo Lule está respaldado por la Resolución N° 0539/2006 del INAI, que le otorga su personería jurídica. Además, el Programa Nacional de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas, bajo la Ley N° 26160, reconoce la soberanía territorial de la Comunidad Indígena Lule de Finca Las Costas, en Capital y el Departamento Rosario de Lerma. Con estos dispositivos legales, la presencia Lule es innegable a nivel nacional, aunque en la provincia el trámite esté (siendo) demorado.</p>



<p>En el territorio se hablan nueve lenguas: ava guaraní, chané, tapiete, q’om, wichí, chorote o manjui, nivaclé o chulupí, aymara y quechua. Si bien la provincia no cuenta plenamente con una reglamentación sobre el patrimonio lingüístico ni se han visibilizado los derechos lingüísticos en su singularidad (Casimiro Córdoba, 2019), en 2021, el Senado y la Cámara de Diputados sancionaron la Ley N° 8253, que promueve la salvaguarda de la lengua y el reconocimiento del <a href="https://lenguawichi.com.ar/lengua-wichi/escritura/el-alfabeto/">Alfabeto Unificado Wichí Lhamtes</a><sup data-fn="f87139a4-6714-4ce6-b2e2-3bf90df62838" class="fn"><a id="f87139a4-6714-4ce6-b2e2-3bf90df62838-link" href="#f87139a4-6714-4ce6-b2e2-3bf90df62838">14</a></sup>. El documento con los fundamentos jurídicos, lingüísticos y sociales del alfabeto es el resultado de una serie de actividades que el Consejo Wichí Lhämtes desarrolla desde 1998, tales como reuniones de consulta sobre la lengua en las que participan autoridades e integrantes de las comunidades de Chaco, Formosa y Salta, talleres<sup data-fn="311210db-35e7-4941-993d-6b99afd6a521" class="fn"><a id="311210db-35e7-4941-993d-6b99afd6a521-link" href="#311210db-35e7-4941-993d-6b99afd6a521">15</a></sup>, la elaboración de materiales<sup data-fn="bf00fb06-9a67-4ff6-be0f-52931f074f62" class="fn"><a id="bf00fb06-9a67-4ff6-be0f-52931f074f62-link" href="#bf00fb06-9a67-4ff6-be0f-52931f074f62">16</a></sup>, experiencias piloto de formación de docentes auxiliares bilingües, etc. El arduo trabajo del Consejo fue (y está) respaldado por la Asociación TEPEYAC del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, la fundación Acompañamiento Social de la Iglesia Anglicana en el Norte Argentino y el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la UNSa.</p>



<p>La sanción de la ley que señalamos constituye un hito clave para emprender acciones de institucionalización de cada lengua materna, en pos de visibilizar los proyectos internos de rescate que algunos pueblos vienen desarrollando. Un caso significativo es el de los <em>herabun </em>(maestros depositarios de la lengua y cultura) de las comunidades atacama de Salta y Jujuy que, sin ningún tipo de patrocinio estatal, se encuentran en el proceso de investigar y producir una serie de cartillas para sistematizar y resguardar la lengua kunza y, consecuentemente, llevar a cabo su enseñanza. Estas comunidades integran la Red de Pueblos Atacama que, además de Argentina, se extiende por Bolivia y Chile. La labor de los “educadores tradicionales” en la región cuenta con el asesoramiento fraternal de los países vecinos, donde este proyecto se realizó con anterioridad y el kunza está en una instancia de promoción y revitalización.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4424" srcset="https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2-683x1024.jpg 683w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2-200x300.jpg 200w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2-768x1151.jpg 768w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2-1025x1536.jpg 1025w, https://awasqa.org/app/uploads/2024/05/2.jpg 1366w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>Salta arropa a cinco de los seis pueblos más numerosos a nivel nacional: Guaraní, Diaguita, Qom, Kolla y Wichí. Al igual que ellos, el Atacama, Chorote y Lule se caracterizan por ser transfronterizos, de modo que&nbsp; la distribución de las comunidades por el territorio desborda los límites jurisdiccionales, bosquejando un mapa que testifica su ancestralidad y su resistencia a las violencias de la historia. Indicios como éste proclaman la inminencia de los pueblos en la provincia, por lo que consideramos que es el momento de empezar a repensar el semblante de Salta “la linda”, como es nombrada desde una perspectiva criolla y folclorista, con el fin de visibilizar las genealogías deliberadamente oscurecidas. Las discusiones deben atender a las múltiples herencias que corren por nuestros cuerpos y memorias, sin privilegiar a ninguna sobre las otras, ya que sólo con el reconocimiento de la voz y la representatividad de todos los pueblos, estaremos listos para ir hacia la construcción efectiva de un Estado pluricultural. &nbsp;</p>



<p>La historia es irrefutable, Salta es indígena, y camina en búsqueda de su(s) genealogía(s). Cantan los ríos con sus piedras, alentando el paso firme con el que vamos. Brama la madre tierra, celebrando el calor de nuestras gargantas que gritan incansablemente de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Ni un paso atrás. &nbsp;¿Por Salta “la linda”? Por Salta la indígena.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Bibliografía</strong></h3>



<p>AA.VV. (2016). “Historia provincial y análisis antropogenético de la ciudad de Salta”. <em>Andes, </em>No. 27. Disponible en: <u><a href="https://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/36930/CONICET_Digital_Nro.445c46a7-2b1f-4a74-aa05-c6b600160e0e_f.pdf?sequence=11">HISTORIA POBLACIONAL Y ANÁLISIS ANTROPOGENÉTICO DE LA CIUDAD DE SALTA (conicet.gov.ar)</a></u></p>



<p>AA.VV. (s/f). <em>Consejo Wichí Lhämtes/Consejo de la lengua wichí</em>. Salta, Argentina: Artes Gráficas Crivelli.</p>



<p>Casimiro Córdoba, A.V. (2019). <em>Patrimonio lingüístico y cultural de los Pueblos Originarios de Salta.</em> Manual Digital. Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural, Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de la provincia de Salta.</p>



<p>ENOTPO (s/f). <em>Protocolo de Consulta Previa, Libre e Informada a Pueblos Originarios en Argentina. </em>De consulta libre.</p>



<p>INDEC (2024). <em>Población indígena o descendientes de pueblos indígenas u originarios.</em> Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. Resultados definitivos. De consulta libre: <u><a href="https://censo.gob.ar/wp-content/uploads/2024/03/censo2022_poblacion_indigena.pdf">Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. Resultados definitivos</a></u></p>



<p>Palermo, Z. y Altuna, E. (1996). “Región cultural y región literaria”. <em>Una literatura y su historia”, Fascículo 2. </em>Salta: Ciunsa, pp. 1-18.</p>



<p>Schmidt, M. A. (2011). “Pueblos indígenas, Estado y territorio en tiempos interculturales en la provincia de Salta”. <em>Estudio socioterritoriales. Revista de geografía,</em> No. 10, pp. 13-40.</p>



<p>Zigarán, J. y Barrios, S. (1996). “Cultura y textualidad amerindia”. <em>Una literatura y su historia”, Fascículo 3. </em>Salta: Ciunsa, pp. 1-22.</p>



<h3 class="wp-block-heading">NOTAS DE PIE:</h3>


<ol class="wp-block-footnotes"><li id="cd97c03d-488d-4c23-8c79-bc14cde95a88">El NOA está conformado por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja. <a href="#cd97c03d-488d-4c23-8c79-bc14cde95a88-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 1"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="ade5b899-33fd-459a-9a53-e0a4b5e0c3e6">Veintitrés provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. <a href="#ade5b899-33fd-459a-9a53-e0a4b5e0c3e6-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="efd1128a-4685-4142-8a0b-c4a4ad35d495">El Encuentro Nacional de Organizaciones Territoriales de Pueblos Originarios se constituyó en el año 2009 como un espacio propositivo de articulación de política territorial indígena a nivel nacional que tiene como objetivo “salir de la mera resistencia para tomar en nuestras propias manos las definiciones referentes al presente y futuro de los Pueblos Originarios”, <a href="https://enotpo.blogspot.com/">ENOTPO</a>. <a href="#efd1128a-4685-4142-8a0b-c4a4ad35d495-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 3"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="22447073-3f1d-4fe1-b62f-52e3396a2bde">Estos pueblos incluyen: Atacama, Avipon, Chané, Charrúa, Chicha, Chorote, Chulupí/Nivaclé, Comechingón, Diaguita, Guaraní, Guaycurú, Huarpe, Iogys, Kolla (Kolla Atacameño), Lule, Mapuche, Moqoit/Mocoví, Mbya Guaraní, Ocloya, Omaguaca, Pilagá, Quechua, Qom/Toba, Querandí, Ranquel, Sanavirón, Selk’Nam/Ona, Tapiete, Tastil, Tehuelche, Tilian, Tilcara, Tonokoté, Vilela, Yamanas, Yaganes, Weenhayek y Wichí. <a href="#22447073-3f1d-4fe1-b62f-52e3396a2bde-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 4"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="e2fc0f2e-7880-4502-966e-d052374d881a">Los pueblos identificados en el censo 2022 son: Alakaluf, Ansilta, Aoniken, Aymara, Corundí, Chana, Churumata, Diaguita Cacano, Fiscara, Guarayo, Günün a Küna, Haush/Maneken, Isoceño, Jujuí, Kolla Atacameño, Mak’a, Michilingüe, Minuán, Toara y Wayteca/Chono. Debemos destacar que, con excepción del pueblo Aymara que registra 19 247 personas autodeclaradas, todos los demás tienen un porcentaje menor de nativos. <a href="#e2fc0f2e-7880-4502-966e-d052374d881a-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 5"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="4c8cca9b-5d5d-45e6-a651-ef6e53d0cf55">Lule, Vilela, Toconotés, Wichí, Guaraní, etc. <a href="#4c8cca9b-5d5d-45e6-a651-ef6e53d0cf55-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 6"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="e3e82d8b-dcd0-4f0e-9ef5-9767bee40fe6">El Gran Chaco Gualamba comprende el este de Salta y Santiago del Estero, las provincias de Formosa y Chaco, y porciones de países como Bolivia, Brasil y Paraguay. Estaba habitada por grupos de origen amazónico que cazaban y recolectaban, y que se desplazaban por el territorio mencionado. Los pueblos que se inscriben en la familia amazónica son los Chané, Chiriguano, Wichí, Chorote, Toba, Pilagá, Mocoví, etc. <a href="#e3e82d8b-dcd0-4f0e-9ef5-9767bee40fe6-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 7"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="32ec2d20-72a0-4587-8940-f536708cd668">Un ejemplo de la resistencia índigena en el NOA son las guerras calchaquíes entre el pueblo Diaguita y los españoles, que se extendieron desde 1560 hasta 1667. <a href="#32ec2d20-72a0-4587-8940-f536708cd668-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 8"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="0b54467a-8e7a-4ec4-a0b1-1d0d6d69e03a">Ante la disminución de la mano de obra indígena por guerras, persecución, desplazamientos y epidemias, el tráfico de personas esclavizadas cobró importancia en la colonia. Así, en la medida en que se fundaban las ciudades del NOA, los españoles traían personas esclavizadas procedentes del África subsahariana, que ingresaban a través de la ruta continental de comercio esclavista, que partía de Buenos Aires, pasaba por Córdoba y se distribuía por el NOA y el Alto Perú (Di Fabio Rocca, 2016). <a href="#0b54467a-8e7a-4ec4-a0b1-1d0d6d69e03a-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 9"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="c260f2da-d391-4fee-afe7-5c061cef0dec">La gobernanza de Tucumán comenzaba en Jujuy, limitando al norte con el Alto Perú, al este con el Gran Chaco, al oeste con la Cordillera de Almagro o Nevada y al sur con el Río de La Plata. En ese entonces, era considerado como el territorio más extenso del sur continental. <a href="#c260f2da-d391-4fee-afe7-5c061cef0dec-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 10"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="84c86bf9-76b0-4db2-97e3-4fa3246b87ed">Este artículo de la Carta Magna reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos, garantiza el respeto a su identidad y el derecho a una educación intercultural y bilingüe, entre otros. <a href="#84c86bf9-76b0-4db2-97e3-4fa3246b87ed-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 11"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="4823ee4a-a434-49b1-a01f-1e2db06c237c">La Cámara de Senadores dio el primer paso para la aprobación de la modificación de la ley a finales de 2019. <a href="#4823ee4a-a434-49b1-a01f-1e2db06c237c-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 12"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="f87139a4-6714-4ce6-b2e2-3bf90df62838">En “<u><a href="https://lenguawichi.com.ar/lengua-wichi/escritura/el-alfabeto/">El alfabeto – Lengua Wichi</a>”</u>, Verónica Nercesian hace referencia a los trabajos sobre la lengua wichí que se vienen desarrollando desde el siglo XIX. También muestra la constitución actual del alfabeto unificado.  <a href="#f87139a4-6714-4ce6-b2e2-3bf90df62838-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 13"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="311210db-35e7-4941-993d-6b99afd6a521">Los vídeos documentales “Letes Lepes I y II”, de la realizadora audiovisual Daniela Seggiaro, muestran una parte de la trayectoria del Consejo Wichi Lhämtes, ya que se filmaron en el marco de los talleres que se llevaron a cabo en 2015, en la localidad de Morillo, en el Centro de Capacitación Tepeyac, sede del Consejo. <a href="#311210db-35e7-4941-993d-6b99afd6a521-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 14"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li><li id="bf00fb06-9a67-4ff6-be0f-52931f074f62">Como la publicación del libro <em>Las Palabras de la Gente. Alfabeto unificado para wichi lhämtes: proceso de consulta y participación</em>, por la Universidad Nacional de Salta (2000), la serie<em> N&#8217;olhamelh</em>, cinco libros en wichí para niños (2006), entre otros. <a href="#bf00fb06-9a67-4ff6-be0f-52931f074f62-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota 15"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/21a9.png" alt="↩" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />︎</a></li></ol>]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
